La Premier League de Inglaterra, considerada por muchos como la liga de fútbol más espectacular y rentable del planeta, atraviesa un momento de bonanza financiera sin precedentes, aunque este éxito recae directamente sobre los bolsillos de sus seguidores. De acuerdo con datos publicados en un nuevo informe analizado por la cadena británica BBC Sport, los aficionados de los seis clubes con mayores ingresos en la liga están pagando un promedio de 74 libras esterlinas por cada entrada para asistir a un partido.
Esta cifra, que equivale aproximadamente a 1,650 pesos mexicanos al tipo de cambio actual, refleja una tendencia creciente en el fútbol europeo: la maximización de los ingresos a través de las taquillas. El fenómeno afecta principalmente a los seguidores del grupo conocido como el "Big Six", integrado por el Manchester City, Manchester United, Liverpool, Arsenal, Chelsea y el Tottenham Hotspur. Estos equipos, que dominan tanto la tabla de posiciones como las finanzas globales, han visto cómo sus recaudaciones por concepto de entradas se disparan año tras año.
Para poner este costo en perspectiva para el público mexicano, una entrada de 74 libras representa un gasto considerable si se compara con los precios de la Liga MX. Mientras que en México los boletos para partidos de alta convocatoria o clásicos suelen tener una amplia gama de precios, el promedio en Inglaterra para los equipos de élite sitúa el acceso básico en un umbral que comienza a ser prohibitivo para la clase trabajadora local. El reporte destaca que la modernización de los estadios y la creación de zonas de hospitalidad exclusivas han sido factores clave para este incremento en la recaudación.
El análisis del informe también subraya que, a pesar de las presiones económicas globales y el aumento en el costo de vida en el Reino Unido, la demanda por presenciar los encuentros no ha disminuido. Los clubes justifican estos precios señalando la necesidad de mantener plantillas altamente competitivas y cumplir con las estrictas regulaciones de Fair Play Financiero impuestas tanto por la liga como por la UEFA. Sin embargo, diversos grupos de animación y asociaciones de aficionados han alzado la voz, advirtiendo que el deporte se está alejando de sus raíces populares para convertirse en un producto de lujo.
A medida que la Premier League continúa su expansión como una marca global, el debate sobre la accesibilidad de los estadios y la protección del aficionado tradicional se mantiene en el centro de la conversación. Mientras tanto, los clubes más ricos del mundo siguen celebrando cifras de ingresos por taquilla que parecen no tener techo.



