Puebla, Pue. — Las autoridades de Protección Civil y de Medio Ambiente se encuentran en estado de alerta máxima tras registrarse un incendio de grandes proporciones en un relleno sanitario ubicado en el estado de Puebla. El siniestro, que ha consumido toneladas de desechos sólidos, generó una columna de humo de gran densidad que se desplazó rápidamente hacia el territorio vecino, obligando a la activación inmediata de protocolos de emergencia ante la mala calidad del aire.
Debido a la magnitud de las llamas y la peligrosidad de las partículas suspendidas, el Gobierno del Estado de Tlaxcala determinó declarar formalmente una contingencia ambiental en tres de sus municipios más cercanos a la zona del impacto. Esta medida busca proteger a la población local de los efectos nocivos provocados por la inhalación de gases derivados de la combustión de plásticos, químicos y diversos residuos urbanos acumulados en el vertedero.
Desde las primeras horas del reporte, brigadistas y cuerpos de bomberos han trabajado de manera ininterrumpida para intentar sofocar el fuego. Sin embargo, las labores de control se han visto complicadas por la naturaleza del material combustible y la profundidad de las capas de basura, donde el fuego suele propagarse de forma subterránea, dificultando la extinción total de los focos de calor.
La densa nube gris, visible desde varios kilómetros de distancia, ha generado una creciente preocupación entre los habitantes de la región central del país. Ante este escenario, las autoridades sanitarias han emitido recomendaciones estrictas para la ciudadanía, tales como evitar cualquier actividad física o recreativa al aire libre, mantener puertas y ventanas de los hogares cerradas, y utilizar cubrebocas de alta eficiencia en caso de detectar presencia de ceniza o un fuerte olor a quemado.
Hasta el momento, no se ha determinado la causa exacta que originó el fuego, aunque expertos señalan que las altas temperaturas y la acumulación de gas metano en el subsuelo del depósito son factores de riesgo constantes en estos centros de confinamiento. Las coordinaciones estatales de Protección Civil de Puebla y Tlaxcala mantienen una comunicación permanente y un monitoreo estrecho del índice de calidad del aire para definir el momento en que sea seguro levantar las restricciones y garantizar que la población pueda retomar sus actividades habituales sin poner en riesgo su salud respiratoria.



