El estado de Nuevo León se encuentra en una situación de alerta máxima tras una jornada devastadora en la que se contabilizaron 315 incendios en diversos puntos de la entidad. Protección Civil del Estado informó que estas cifras, registradas este miércoles 25 de febrero, se presentan en un escenario de condiciones climatológicas extremadamente adversas, agravadas por el acercamiento de un nuevo frente frío y una línea seca que atraviesa el noreste de México.
De acuerdo con el desglose oficial de las autoridades, el mayor impacto se concentró en zonas de maleza. De los 315 siniestros atendidos por los cuerpos de bomberos y brigadistas, 268 correspondieron a incendios en terrenos baldíos y pastizales, representando la principal presión para los servicios de emergencia. Sin embargo, el fuego también afectó áreas urbanas, registrándose 24 incendios en casas habitación, 11 en vehículos, 6 en escuelas, 5 en depósitos de basura y uno en un establecimiento comercial.
El panorama para las próximas horas es aún más preocupante debido a la presencia de la denominada “regla de los factores 30-30-30”, un fenómeno meteorológico que genera el entorno perfecto para la ignición y propagación acelerada de las llamas. Para este jueves, se pronostica que el área metropolitana de Monterrey y sus alrededores alcancen una temperatura máxima de 38°C, con una humedad relativa críticamente baja del 10% y vientos de componente oeste-noroeste con velocidades de entre 30 y 40 km/h.
Expertos en protección civil señalan que la combinación de temperaturas superiores a los 30 grados, humedad inferior al 30 por ciento y vientos mayores a 30 kilómetros por hora incrementa exponencialmente la probabilidad de que cualquier foco de incendio se salga de control en cuestión de minutos. Esta condición es típica de la temporada de transición en la región, pero la intensidad del viento prevista para hoy eleva el nivel de peligrosidad.
Ante esta contingencia ambiental y de seguridad, el Gobierno de Nuevo León ha emitido una serie de recomendaciones urgentes para la población. Se exhorta a los ciudadanos a evitar estrictamente la quema de basura y el encendido de fogatas, así como a no arrojar colillas de cigarro en la vía pública o zonas con vegetación seca. Las autoridades recordaron que la prevención es la herramienta más efectiva y solicitaron que cualquier avistamiento de humo o fuego sea reportado de inmediato al número de emergencias 9-1-1 para garantizar una intervención oportuna.



