Las autoridades y organismos de monitoreo migratorio han detectado una creciente y alarmante red de falsificación de documentos de identidad mexicana que opera de manera clandestina a través de la plataforma de mensajería WhatsApp. Este mercado negro ha encontrado un nicho lucrativo entre la población migrante que transita por el país, ofreciendo una falsa apariencia de legalidad a quienes buscan evadir los controles fronterizos.
De acuerdo con reportes recientes, los delincuentes ofrecen paquetes que incluyen actas de nacimiento, Clave Única de Registro de Población (CURP) e identificaciones oficiales que pretenden acreditar la nacionalidad mexicana. El objetivo principal de los compradores es utilizar esta documentación apócrifa para regularizar su estancia en territorio nacional o, en muchos casos, para evitar ser deportados a sus países de origen tras ser expulsados del territorio estadounidense.
Este negocio ilícito ha cobrado una fuerza particular ante el fenómeno de la deportación y la autodeportación de ciudadanos cubanos desde los Estados Unidos. Ante el endurecimiento de las políticas migratorias en el país vecino y el temor de ser retornados a la isla, muchos migrantes ven en la adquisición de una identidad mexicana falsa una tabla de salvación para permanecer en México o intentar un nuevo reingreso a suelo estadounidense bajo una identidad distinta.
El uso de WhatsApp como canal de distribución permite a los falsificadores operar bajo un esquema de relativo anonimato, facilitando el contacto directo con personas en situación de vulnerabilidad. Los pagos suelen realizarse mediante transferencias electrónicas o depósitos en tiendas de conveniencia, lo que dificulta el rastreo financiero de estas organizaciones criminales.
Para el Estado mexicano, esta situación representa un desafío mayúsculo en materia de seguridad nacional y gestión migratoria. La proliferación de documentos públicos falsificados no solo vulnera la integridad de los sistemas de identificación ciudadana, sino que también expone a los migrantes a graves consecuencias legales, incluyendo penas de prisión por el uso de documentos falsos. Las autoridades federales han exhortado a la población a no caer en este tipo de estafas y a realizar sus trámites únicamente a través de las vías oficiales y legales establecidas por la Secretaría de Relaciones Exteriores y el Instituto Nacional de Migración.


