En una audiencia judicial cargada de emociones, la actriz británica Alice Evans rompió en llanto al relatar el momento exacto en que su matrimonio con el actor Ioan Gruffudd llegó a su fin de manera definitiva. Evans afirmó ante el tribunal que no fue su esposo quien le comunicó directamente la decisión de separarse, sino que se enteró de las intenciones de divorcio a través de un tercero: un abogado.

Ioan Gruffudd, actor galés ampliamente reconocido en México por su papel protagónico como Reed Richards (el Sr. Fantástico) en la franquicia cinematográfica de 'Los 4 Fantásticos' de mediados de los años 2000, se encuentra actualmente en medio de una encarnizada batalla legal contra Evans. La actriz, quien es recordada por su participación en cintas como '102 Dálmatas' y la popular serie de televisión 'The Vampire Diaries', compareció ante el juez para ofrecer detalles sobre el quiebre de su relación de más de dos décadas, un proceso que ha sido sumamente mediático.

Durante su testimonio, Evans describió cómo el descubrimiento de que Gruffudd ya mantenía una nueva relación sentimental fue el factor decisivo que la empujó a una crisis emocional profunda. Según los reportes del caso obtenidos por medios internacionales como el Daily Mail, la actriz señaló que esta noticia la llevó «al límite», lo que posteriormente desembocó en una serie de comportamientos que han sido calificados legalmente como una campaña de abuso y acoso prolongada durante los últimos cinco años.

Este drama familiar pone de relieve las complicaciones legales que suelen enfrentar las figuras públicas en procesos de divorcio de alto perfil. En el tribunal, se discutieron las implicaciones de las acciones de Evans, quien ha sido señalada previamente por Gruffudd de intentar dañar su carrera y reputación mediante ataques constantes en plataformas digitales tras la ruptura definitiva.

La situación ha escalado a tal grado que se han emitido diversas órdenes de restricción, mientras ambos actores intentan resolver la custodia de sus hijas y la repartición de bienes. Para el público mexicano, este caso resuena como un recordatorio de la vulnerabilidad de las estrellas de Hollywood ante las crisis personales, transformando lo que alguna vez fue considerado uno de los matrimonios más estables de la industria en un complejo litigio judicial que parece estar lejos de concluir.