NAIROBI, Kenia – En un operativo que pone de relieve la expansión de las redes de reclutamiento para el conflicto en Europa del Este, la Policía de Kenia confirmó este jueves la detención de Festus Omwamba. El sujeto es señalado como el principal sospechoso de traficar a al menos 25 hombres hacia Rusia, con el objetivo de ser desplegados en el frente de batalla durante la invasión a Ucrania hacia 2025.

De acuerdo con los informes oficiales, Omwamba operaba bajo un esquema de engaños bien estructurado. Las víctimas eran atraídas con la promesa de empleos lucrativos y legales en diversos países de Europa; sin embargo, una vez captados, el destino final de estos ciudadanos era el campo de batalla bajo el mando del Kremlin. Hasta el momento, al menos tres de los hombres reclutados que lograron identificar la trampa denunciaron la situación, permitiendo a las autoridades locales proceder con el arresto.

Este arresto se produce apenas 24 horas después de que el Ministerio de Relaciones Exteriores de Ucrania lanzara una alerta internacional. Según el gobierno de Kiev, Rusia ha intensificado sus tácticas de captación en el continente africano, donde se estima que más de 1,700 personas habrían sido reclutadas mediante artimañas y promesas falsas para combatir en nombre de Moscú. Las denuncias señalan que el Kremlin está recurriendo de forma sistemática a ciudadanos extranjeros para mitigar el desgaste de sus propias tropas tras años de hostilidades.

Para la opinión pública en México y el resto de América Latina, este caso resuena de manera particular debido a las similitudes con las redes de trata de personas que operan en nuestra región. El uso de ofertas de trabajo inexistentes para captar a personas en situación de vulnerabilidad y trasladarlas a zonas de alto riesgo es una táctica compartida por grupos delictivos transnacionales. En este incidente, la gravedad se multiplica al tratarse de un reclutamiento destinado a la participación directa en un conflicto bélico de alta intensidad.

Las autoridades de Kenia mantienen abierta la investigación para determinar si Omwamba actuaba de manera aislada o si forma parte de una célula más compleja con financiamiento externo. Por ahora, el sospechoso permanece bajo custodia mientras se recolectan más testimonios de víctimas que estuvieron a punto de ser enviadas a la guerra bajo el pretexto de una vida mejor en el extranjero.