La Secretaría de Salud de la Ciudad de México se encuentra en estado de alerta epidemiológica tras la apertura de nuevas líneas de investigación clínica. Nadine Gasman, titular de la dependencia, informó que actualmente se analizan dos fallecimientos adicionales para determinar si el virus del sarampión fue la causa raíz de estas pérdidas, las cuales se sumarían al caso ya confirmado a finales del año pasado.
Hasta el momento, las autoridades sanitarias solo han ratificado oficialmente el deceso de un lactante de apenas tres meses de edad, ocurrido en diciembre. No obstante, la funcionaria precisó que la vigilancia se ha intensificado ante la detección de nuevos casos sospechosos. Gasman enfatizó que el proceso de confirmación no es inmediato ni sencillo, debido a la complejidad de los cuadros clínicos con los que los pacientes ingresaron a las unidades hospitalarias.
Según detalló la secretaria en entrevista, la detección de estos casos ha representado un reto técnico para los servicios de salud. A diferencia de un diagnóstico directo donde la sintomatología es evidente desde el ingreso, los pacientes involucrados en la investigación actual llegaron a los hospitales por complicaciones graves como neumonía o sepsis (infección generalizada). Estas condiciones suelen enmascarar la presencia del virus, lo que obliga a las autoridades a realizar estudios epidemiológicos exhaustivos y retrospectivos.
“Por eso es que tarda, porque no era evidente en el momento de la muerte. Por una cuestión epidemiológica, por el estudio que se hace al entorno y a la familia, se determina que podría haber sido sarampión. No es tan rápido porque hay que revisar toda la historia clínica, hablar con los médicos y realizar exámenes de laboratorio específicos”, explicó Gasman. La funcionaria puntualizó que el fallecimiento más reciente bajo sospecha ocurrió el pasado 24 de febrero, lo que subraya la importancia de mantener activos los protocolos de detección.
Este escenario se presenta en un contexto donde el sistema de salud mexicano ha reforzado los llamados a los padres de familia para completar los esquemas de vacunación, especialmente la vacuna Triple Viral (SRP). El sarampión es una enfermedad altamente contagiosa que puede derivar en complicaciones fatales en poblaciones vulnerables. La Ciudad de México, al ser un centro neurálgico de movilidad, mantiene una vigilancia activa para contener posibles brotes y proteger a los menores que, por su edad, aún no han recibido la inmunización completa.


