Durante la primera mitad de 2025, el panorama financiero global ha mostrado un dinamismo notable en las regiones en desarrollo. De acuerdo con el más reciente informe de la calificadora internacional Fitch Ratings, los préstamos otorgados por los bancos en los mercados emergentes experimentaron un crecimiento promedio del 12 por ciento en comparación con el mismo periodo del año anterior. Este incremento, que supera las expectativas de diversos analistas, refleja un apetito sostenido por el crédito en economías que buscan consolidar su recuperación y expansión en un entorno de tasas aún elevadas.
Fitch Ratings destacó que esta expansión de doble dígito es un indicador fundamental de la solidez y salud de los sistemas bancarios en estas regiones. A pesar de que la economía mundial ha enfrentado desafíos persistentes, como las fluctuaciones en las tasas de interés y las tensiones geopolíticas, las instituciones financieras en los países emergentes han mantenido un ritmo activo de colocación de préstamos, brindando soporte tanto al sector corporativo como al consumo de las familias.
Para el caso de México, estas cifras cobran una relevancia especial. Como uno de los mercados emergentes más prominentes de América Latina, el desempeño del sector bancario nacional suele alinearse con estas tendencias globales. En el contexto mexicano, el crecimiento del crédito es visto frecuentemente como un barómetro de la demanda interna y de la confianza de los inversionistas. El dato del 12 por ciento reportado por Fitch sugiere que, incluso con las políticas monetarias restrictivas que han caracterizado los últimos trimestres, el flujo de capital hacia proyectos productivos y consumo personal no se ha detenido.
La agencia calificadora también puntualizó que, si bien el crecimiento no ha sido uniforme en todas las latitudes, el promedio global de los mercados emergentes es testimonio de una resiliencia estructural. Factores como la digitalización acelerada de los servicios financieros y los esfuerzos de inclusión financiera en países clave como México, Brasil e India han jugado un papel determinante en la ampliación de la base de clientes y en la diversificación de las carteras de crédito.
Finalmente, el informe de Fitch Ratings subraya que, hacia el cierre de 2025, el reto para las instituciones financieras será mantener un equilibrio prudente entre la expansión crediticia y la gestión de riesgos. Aunque la perspectiva es favorable, la vigilancia sobre la calidad de los activos será esencial para garantizar que este crecimiento del 12 por ciento se traduzca en una estabilidad financiera a largo plazo para las economías en desarrollo.


