Brooklyn Beckham, el hijo mayor de la icónica pareja conformada por el exfutbolista David Beckham y la diseñadora Victoria Beckham, ha vuelto a generar conversación en el mundo del espectáculo internacional. Durante una reciente aparición pública en la que acompañó a su esposa, la actriz Nicola Peltz, en su más reciente proyecto televisivo, el joven de 26 años dejó ver un nuevo e intrincado diseño en su piel: una estrella de seis puntas.
El tatuaje, que consiste en una Estrella de David formada por dos triángulos entrelazados, fue visible mientras la pareja caminaba de la mano. Esta pieza es interpretada como una clara referencia y tributo a la herencia judía de Nicola Peltz. El gesto subraya el compromiso de Brooklyn con la identidad de su cónyuge, consolidando una imagen de unión matrimonial que ha sido constante desde su mediática boda en 2022. Sin embargo, lo que para muchos es una muestra de afecto, para otros es una pieza más en el rompecabezas de las complejas dinámicas familiares de los Beckham.
Para el público mexicano, la figura de Brooklyn Beckham es inseparable de la de su padre, David Beckham, quien fuera una superestrella del Real Madrid y es actualmente un ícono global del deporte y la moda. Por ello, ha causado gran revuelo que este nuevo tatuaje aparezca poco después de que trascendiera la noticia de que Brooklyn habría eliminado o cubierto una marca previa que rendía homenaje directo a su progenitor. Este cambio estético ha sido interpretado por la prensa internacional como una señal de un posible distanciamiento entre padre e hijo, en medio de rumores de fricciones persistentes.
La pareja parece ignorar las especulaciones sobre la ruptura familiar. Nicola Peltz, conocida por su participación en producciones de Hollywood como 'Transformers' y por pertenecer a una de las familias más acaudaladas de Estados Unidos, ha sido señalada en diversas ocasiones por medios británicos como el eje de las supuestas tensiones con sus suegros. A pesar de estas versiones, Brooklyn Beckham continúa utilizando su cuerpo como un lienzo para expresar su devoción hacia su esposa, sumando esta nueva marca a la extensa colección de tatuajes que ya posee en su honor.
Este nuevo capítulo en la vida de los Beckham refuerza la narrativa de independencia que Brooklyn ha intentado forjar lejos de la sombra de su padre. Aunque el joven busca establecer su propia identidad, cada uno de sus movimientos, especialmente los relacionados con su piel, sigue siendo analizado bajo la lupa del escrutinio público y la inevitable comparación con la tradición familiar que lo precede.



