La Cámara de Diputados se alista para recibir una de las iniciativas más trascendentales del inicio del sexenio. Ante la inminente llegada de la propuesta de reforma electoral que enviará la presidenta Claudia Sheinbaum, el coordinador de la bancada de Morena, Ricardo Monreal Ávila, garantizó que el proceso legislativo se llevará a cabo bajo los principios de deliberación y apertura, descartando categóricamente cualquier intento de aprobación por la vía rápida o 'fast track'.

En un mensaje a los medios de comunicación, Monreal subrayó que, una vez que el documento sea recibido formalmente en San Lázaro, se iniciará un proceso institucional transparente. El líder parlamentario enfatizó que las comisiones dictaminadoras tendrán la libertad de definir los tiempos y mecanismos de análisis, incluyendo la posibilidad de convocar a un parlamento abierto. El objetivo primordial, según el legislador, es permitir que todas las fuerzas políticas, sin excepción ni exclusión, participen en una discusión plural sobre el futuro del sistema democrático en el país.

Uno de los puntos clave destacados por el legislador es el calendario legal que rige las modificaciones en materia electoral en México. De acuerdo con el marco constitucional vigente, cualquier cambio sustancial a las leyes electorales debe estar aprobado y publicado al menos 90 días antes de que inicie el proceso electoral correspondiente. Dado que el proceso federal para las elecciones intermedias de 2027 arranca formalmente en septiembre del próximo año, el Congreso de la Unión cuenta con un margen de maniobra que vence el último día de mayo de 2025.

'No nos corre la prisa porque es una reforma muy importante', puntualizó Monreal Ávila. 'Si en septiembre inicia el proceso de 2027, se pueden realizar reformas constitucionales y legales tres meses antes; estamos hablando de junio, julio y agosto, por lo que nos queda hasta el último día del mes de mayo'. Esta ventana de tiempo otorgaría a los legisladores cerca de seis meses para desahogar una discusión técnica profunda, evitando el 'acelere legislativo' que suele generar controversias jurídicas.

La reforma electoral impulsada por el Ejecutivo federal busca transformar aspectos fundamentales del sistema, desde la conformación de los organismos encargados de los comicios hasta la revisión de la distribución de escaños plurinominales. Con la recepción oficial del proyecto legislativo, el Congreso de la Unión se convertirá en el epicentro de un debate que definirá las reglas del juego para la segunda mitad de la administración actual y los procesos democráticos venideros.