Para garantizar un proceso legislativo transparente y robusto, el coordinador de Morena en la Cámara de Diputados, Ricardo Monreal Ávila, adelantó que la próxima reforma electoral propuesta por el Ejecutivo federal no será sometida a una aprobación por la "vía rápida". Tras el anuncio de la presidenta Claudia Sheinbaum sobre el envío inminente de la iniciativa, el líder parlamentario subrayó que se dará prioridad al consenso y a la discusión técnica sobre la urgencia política.

Monreal explicó que, una vez que el documento sea recibido formalmente por la Cámara Baja —procedimiento previsto para el próximo lunes—, se turnará de inmediato a las comisiones correspondientes para su análisis. Serán estos órganos legislativos los encargados de determinar la metodología de trabajo, lo que podría incluir la realización de foros de Parlamento Abierto u otros mecanismos de consulta ciudadana. "Vamos a procesarla, vamos a abrir el espacio para la discusión plural de todos los partidos sin excepción y sin exclusión", afirmó el legislador, buscando disipar las inquietudes sobre una posible imposición de la mayoría oficialista.

En cuanto a los tiempos legales, el legislador zacatecano recordó que el Congreso de la Unión cuenta con un margen de maniobra considerable. De acuerdo con el marco constitucional mexicano, cualquier modificación sustancial a las leyes electorales debe estar aprobada y publicada al menos 90 días antes de que inicie el proceso electoral en el que se pretenda aplicar. Bajo esta premisa, Monreal detalló que, si el proceso para los comicios de 2027 arranca formalmente en septiembre, el Poder Legislativo tiene hasta el último día de mayo para concluir el trámite parlamentario definitivo.

"No nos corre la prisa porque es una reforma muy importante", precisó Monreal, enfatizando que los meses de junio, julio y agosto actúan como el límite de seguridad constitucional para que los cambios tengan validez legal en las urnas. El objetivo primordial, según el coordinador parlamentario, es evitar un "acelere legislativo" que pudiera comprometer la calidad de la reforma, permitiendo una "discusión racional" y reflexiva entre las diferentes bancadas.

Este anuncio ocurre en un momento clave para la administración de la presidenta Sheinbaum, que busca consolidar cambios estructurales en el sistema democrático nacional. Entre los temas que se anticipan en el proyecto se encuentran ajustes en la conformación de las listas de representación proporcional, un punto que requerirá de un alto nivel de negociación política para lograr el tránsito de la iniciativa en ambas cámaras del Congreso.