Chelsy Davy, quien fuera la pareja más mediática del príncipe Harry antes de su matrimonio con Meghan Markle, ha sorprendido al mundo del espectáculo internacional al anunciar que se encuentra a la espera de su tercer hijo. La noticia fue difundida de manera sutil a través de las redes sociales de su propia marca de joyería, AYA, manteniendo el perfil bajo que ha caracterizado su vida privada desde que se alejó definitivamente de los reflectores de la corona británica.

La empresaria originaria de Zimbabue, ampliamente conocida en México y el mundo por su relación intermitente de siete años con el hijo menor del Rey Carlos III, optó por una revelación alejada de los grandes comunicados. A través de la cuenta de Instagram de su firma de lujo, se compartieron imágenes donde se le observa luciendo su avanzado embarazo en un entorno natural, fotografías que ella misma retomó en sus historias personales. Este estilo minimalista contrasta significativamente con la intensa atención mediática que recibió durante la década de los 2000, cuando su noviazgo con el Duque de Sussex ocupaba las portadas de la prensa global.

Davy, de 38 años, ha logrado consolidar una carrera exitosa lejos de la sombra de la familia real. Tras estudiar derecho y trabajar en prestigiosos bufetes, fundó AYA, una marca de joyería fina que destaca por el uso de piedras preciosas obtenidas de manera ética en el continente africano. Su vida personal también dio un giro importante al contraer matrimonio con el hotelero Sam Cutmore-Scott, con quien ya comparte dos hijos: Leo, nacido en 2022, y una segunda hija cuya llegada fue manejada con absoluta discreción.

Para el público mexicano interesado en la realeza, la figura de Chelsy Davy representa una de las etapas más significativas de la juventud de Harry. A menudo descrita como su «primer gran amor», Davy siempre fue clara sobre su incomodidad con el acoso de los paparazzi, razón principal por la cual decidió no seguir el camino hacia la monarquía. Con este tercer embarazo, la empresaria reafirma su compromiso con una vida familiar plena, demostrando que ha logrado construir una identidad propia y exitosa tras su paso por el círculo más cercano de los Windsor.