En un movimiento clave para la industria del entretenimiento y la defensa de los derechos laborales en la era digital, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, remitió a la Cámara de Diputados una iniciativa de ley que busca blindar a los actores de doblaje frente a los desafíos que plantea la inteligencia artificial (IA). El documento propone reformas estructurales para garantizar el derecho de autor y proteger la identidad vocal de los intérpretes ante la proliferación de aplicaciones que clonan voces sin autorización.

La propuesta surge como respuesta a la creciente preocupación del gremio artístico por el uso de herramientas tecnológicas que permiten generar diálogos completos utilizando el timbre, la entonación y los matices de actores humanos, a menudo sin ofrecer compensación alguna o reconocimiento legal. Según el texto recibido por el Poder Legislativo, el objetivo es establecer salvaguardas legales que impidan que la IA sea utilizada para suplantar el trabajo creativo de los profesionales del doblaje, asegurando que cualquier reproducción o uso de sus voces deba contar con un consentimiento previo, libre y por escrito.

Este paso legislativo es de suma relevancia para el contexto mexicano, ya que el país es considerado históricamente como la capital del doblaje al español para toda Hispanoamérica. La industria nacional no solo exporta contenido de alta calidad a todo el mundo, sino que genera miles de empleos directos e indirectos que hoy se ven amenazados por la automatización no regulada. Los actores han denunciado que la falta de un marco legal claro permitía que empresas de tecnología recolectaran muestras de voz para entrenar modelos de IA, vulnerando así su patrimonio intelectual y su estabilidad económica.

La iniciativa presidencial se alinea con una tendencia global donde creadores y sindicatos de diversos países exigen regulaciones para el contenido generado por algoritmos. De ser aprobada por el Congreso de la Unión, la reforma posicionaría a México como un referente en la legislación de derechos de autor adaptada al siglo XXI, equilibrando el desarrollo tecnológico con el respeto a la dignidad y el esfuerzo de los trabajadores de la cultura.

Tras su recepción oficial en San Lázaro, la iniciativa será turnada a las comisiones correspondientes para su análisis detallado. Se espera que en las próximas semanas se inicien las mesas de discusión donde podrían participar representantes del gremio de doblaje y expertos en tecnología para robustecer la normativa antes de su votación en el pleno.