En vísperas de uno de los eventos deportivos más trascendentales para la región, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, emitió un mensaje de confianza y apertura dirigido a las delegaciones internacionales que participarán en la próxima Copa del Mundo de la FIFA 2026. Ante las inquietudes manifestadas por diversas federaciones y selecciones nacionales respecto a las condiciones de seguridad y estabilidad en el territorio nacional, la mandataria fue enfática al asegurar que el país está plenamente capacitado para recibir la justa deportiva.
Durante una declaración oficial, Sheinbaum subrayó que México no solo cumple con los rigurosos requisitos logísticos exigidos por la FIFA, sino que transformará el torneo en una auténtica celebración global que mostrará la mejor cara del país. "Pueden venir a México", afirmó la jefa del Ejecutivo, buscando disipar cualquier duda sobre la capacidad del Estado para garantizar el orden y la integridad de los jugadores, cuerpos técnicos y los miles de aficionados que se darán cita en las tres sedes nacionales: Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey.
Este pronunciamiento surge en un momento clave de la planeación estratégica, donde los organismos internacionales evalúan constantemente los entornos sociales y operativos de las naciones anfitrionas. La presidenta destacó que la coordinación interinstitucional entre los distintos niveles de gobierno será el pilar fundamental para que el Mundial 2026 se desarrolle sin contratiempos, posicionando a México como un destino hospitalario, seguro y capaz de albergar eventos de magnitud internacional.
La noticia cobra especial relevancia dado que México hará historia al convertirse en el primer país en organizar tres ediciones de la Copa del Mundo (1970, 1986 y 2026). Para la actual administración federal, el éxito del torneo no solo representa un hito deportivo, sino una oportunidad estratégica para el desarrollo económico local, el impulso al turismo y la proyección de una imagen de estabilidad hacia el exterior.
En este sentido, el Gobierno de México ha reafirmado su compromiso de trabajar estrechamente con los comités organizadores para asegurar que la infraestructura en los estadios emblemáticos —el Estadio Azteca, el Estadio Akron y el Estadio BBVA— cumpla con los más altos estándares globales. Con este mensaje, la presidenta Sheinbaum envía una señal de certidumbre al mundo del deporte: México se prepara para ser, una vez más, el epicentro del fútbol mundial en una atmósfera de paz, júbilo y hermandad.



