La Liga MX anunció de manera oficial la suspensión del encuentro entre los Gallos Blancos de Querétaro y los Bravos de Ciudad Juárez, programado originalmente para cerrar la actividad de la Jornada 7. La decisión se tomó tras los reportes de diversos operativos de seguridad y bloqueos en las principales arterias viales de la región, lo que impide garantizar el traslado seguro y el desarrollo pacífico del evento deportivo.

A través de un comunicado emitido por las autoridades de la liga, se informó que tras evaluar la situación de riesgo y mantener una comunicación constante con los cuerpos de seguridad locales y estatales, se determinó que no existían las condiciones óptimas para llevar a cabo el partido este domingo 22 de febrero. "La prioridad absoluta de la Liga MX es y será siempre la integridad de la afición, los jugadores y todo el personal que labora en las inmediaciones del recinto", señaló el organismo en su mensaje oficial dirigido a la opinión pública.

Este incidente ocurre en un contexto de alta sensibilidad para la plaza queretana, la cual ha reforzado sus protocolos de vigilancia en los últimos años. Los bloqueos y operativos reportados durante la jornada dominical generaron incertidumbre no solo entre los seguidores del fútbol, sino también en los cuerpos técnicos de ambas plantillas, quienes ya se encontraban en las fases finales de preparación logística para el protocolo previo al encuentro en el Estadio Corregidora.

Por su parte, la directiva del FC Juárez confirmó que se encuentra en coordinación con las autoridades para asegurar un retorno seguro de su delegación a la ciudad fronteriza, evitando las zonas de conflicto vial. Hasta el momento, se desconoce el alcance total de los operativos que derivaron en esta suspensión, pero se ha enfatizado que la decisión fue de carácter preventivo para evitar cualquier incidente mayor en las inmediaciones del estadio.

La Liga MX adelantó que en los próximos días se dará a conocer la nueva fecha y horario para la celebración de este compromiso correspondiente a la fase regular. Asimismo, se hizo un llamado a la afición que adquirió entradas para que conserven sus boletos, los cuales serán válidos para la reprogramación del partido. Esta suspensión representa un nuevo reto para el apretado calendario del fútbol mexicano, que nuevamente se ve impactado por la coyuntura de seguridad que atraviesa el país.