El reconocido crítico cinematográfico Brian Viner ha compartido sus impresiones sobre la más reciente producción que pone bajo los reflectores a Amanda Seyfried. Si bien la actriz estadounidense es elogiada por su capacidad de brillar en pantalla, la narrativa centrada en el grupo religioso de los cuáqueros (Shakers) parece no haber generado el impacto emocional esperado en la audiencia ni en la crítica especializada.

Para contextualizar la relevancia de esta producción, es fundamental mencionar a sus mentes creativas. El guion cuenta con la firma de Mona Fastvold, quien recientemente ha consolidado su posición en la industria global tras el rotundo éxito de 'The Brutalist' (2024). Esta última, escrita en conjunto con su esposo, el director y actor Brady Corbet, se ha convertido en una de las piezas más comentadas del año en los circuitos de festivales internacionales, incluyendo su destacada participación en el Festival de Cine de Venecia.

'The Brutalist' es un drama épico que narra la vida de un arquitecto judío de origen húngaro que, tras sobrevivir a los horrores del Holocausto, emigra a los Estados Unidos para reconstruir su vida y su carrera. La cinta ha sido aclamada por su escala monumental y su narrativa profunda, lo que elevó considerablemente las expectativas para los trabajos posteriores de Fastvold y Corbet. Para el público mexicano, esta dupla representa la vanguardia del cine independiente contemporáneo, con un estilo que prioriza la estética arquitectónica y el peso histórico de sus personajes.

Sin embargo, en esta ocasión, Viner señala que el encanto actoral de Seyfried no es suficiente para compensar una historia que califica como poco estimulante. A diferencia de la fuerza emocional que caracterizó a 'The Brutalist', este nuevo relato sobre los 'Shaking Quakers' parece carecer del 'stirre' o la agitación necesaria para conmover al espectador de la misma forma.

Este contraste pone de manifiesto el reto que enfrentan los cineastas consolidados al intentar replicar el éxito de obras maestras previas. Mientras que 'The Brutalist' logró capturar la esencia de la supervivencia y la ambición artística, el proyecto actual parece quedarse en la superficie, dejando a Amanda Seyfried como el único punto verdaderamente luminoso de la experiencia cinematográfica.