Las bolsas de valores en Estados Unidos vivieron una jornada de intensa volatilidad este lunes, registrando caídas generalizadas que impactaron con especial fuerza al sector tecnológico. El índice Nasdaq encabezó las pérdidas globales en lo que analistas financieros describen como una corrección masiva provocada por el surgimiento de nuevos competidores en el mercado de la inteligencia artificial (IA).
El detonante de este desplome fue el anuncio y desempeño de DeepSeek, una firma de tecnología con sede en China que ha presentado modelos de lenguaje de código abierto capaces de competir con los gigantes estadounidenses. La eficiencia reportada por DeepSeek ha puesto en tela de juicio la rentabilidad y el dominio absoluto de las empresas que fabrican la infraestructura necesaria para la IA, generando nerviosismo entre los inversionistas internacionales.
La caída más estrepitosa la protagonizó Nvidia, el gigante de los semiconductores y pieza clave en la carrera tecnológica actual. Las acciones de la compañía bajaron un 16% en una sola sesión, una pérdida de valor de mercado histórica que arrastró consigo a otros proveedores de hardware y servicios en la nube. Diversos fabricantes de infraestructura para IA sufrieron retrocesos similares, muchos de ellos alcanzando cifras de dos dígitos negativos.
Para los inversionistas en México que operan a través del Sistema Internacional de Cotizaciones (SIC) de la Bolsa Mexicana de Valores, esta noticia representa un cambio de paradigma en el sector de crecimiento más dinámico de los últimos años. Nvidia, que ha sido una de las acciones más populares en las carteras locales debido a su crecimiento exponencial, enfrenta ahora un escrutinio mayor sobre su valoración frente a la competencia de bajo costo que emerge desde Asia.
DeepSeek es un laboratorio de inteligencia artificial chino que ha logrado optimizar el entrenamiento de modelos avanzados utilizando una fracción de los recursos computacionales y económicos que sus contrapartes en Silicon Valley. Esta noticia no solo afecta los mercados financieros, sino que plantea un nuevo escenario geopolítico en la disputa por la supremacía tecnológica entre China y Estados Unidos, con implicaciones directas en las cadenas de suministro globales y la demanda de semiconductores.
Expertos financieros sugieren cautela, ya que el sector de la inteligencia artificial podría entrar en un periodo de reajuste tras meses de optimismo desmedido. Por ahora, el mercado se mantiene atento a las reacciones de otras grandes tecnológicas como Microsoft y Alphabet ante el avance de las innovaciones asiáticas que amenazan el 'foso económico' de las empresas estadounidenses.