En un nuevo capítulo de la tensa relación diplomática entre Caracas y Washington, la vicepresidenta de Venezuela, Delcy Rodríguez, envió un contundente mensaje al expresidente estadounidense Donald Trump. La funcionaria venezolana aseguró que las acciones de agresión registradas el pasado 3 de enero no fueron eventos fortuitos, sino la culminación de años de una estrategia basada en la manipulación informativa y la presión política interna.
Rodríguez fue enfática al señalar que los bombardeos y las maniobras hostiles son el resultado directo de lo que calificó como "mentiras" propaladas por las "trasnacionales de la comunicación". Según la narrativa del gobierno venezolano, estas corporaciones mediáticas han jugado un rol fundamental en la construcción de un escenario que justifique una intervención militar extranjera, distorsionando la realidad del país sudamericano ante la opinión pública global.
En su declaración, la vicepresidenta también dirigió sus críticas hacia el frente interno, acusando directamente al ala extremista de la oposición venezolana. Rodríguez afirmó que diversos actores políticos locales han interpuesto peticiones formales de agresión ante la administración estadounidense, actuando como facilitadores de intereses extranjeros por encima de la soberanía nacional. Esta postura refuerza la retórica del gobierno de Nicolás Maduro sobre la existencia de una "guerra híbrida" que combina sanciones económicas, cerco diplomático y propaganda.
Para México, este escenario resulta de particular relevancia debido a su histórica política exterior basada en la Doctrina Estrada, la cual defiende la no intervención y la autodeterminación de los pueblos. El gobierno mexicano ha mantenido una postura de mediación y diálogo en el conflicto venezolano, contrastando con la política de máxima presión ejercida durante la era de Trump. La escalada de declaraciones en la región pone de manifiesto la fragilidad de la estabilidad política en el hemisferio y el impacto que las decisiones de Washington tienen sobre las relaciones bilaterales en América Latina.
Finalmente, el mensaje de Delcy Rodríguez subraya la persistente fractura entre el oficialismo venezolano y los sectores que desconocen su legitimidad, dejando claro que, para Caracas, la comunicación internacional y la oposición radical son los principales responsables de las amenazas militares que han sobrevolado el territorio venezolano en los últimos años.

