El actor estadounidense Crispin Glover, reconocido internacionalmente por su interpretación de George McFly en la emblemática cinta de los años 80 "Volver al Futuro" (Back to the Future), se encuentra en medio de una tormenta legal tras ser demandado por una exmodelo. La demandante alega que el histrión la mantuvo en condiciones de cautiverio y la utilizó para obtener sexo y trabajo gratuito después de atraerla con la promesa de una oportunidad profesional en la industria del entretenimiento.

De acuerdo con la queja civil presentada el pasado miércoles y obtenida originalmente por el portal especializado Variety, Glover enfrenta acusaciones de agresión física y diversas violaciones a los derechos personales. La mujer, cuya identidad se ha mantenido bajo reserva, sostiene que el actor manipuló su confianza mediante una supuesta oferta de empleo en Los Ángeles, la cual resultó ser un pretexto para someterla a una dinámica de abuso y explotación laboral sin remuneración.

Los documentos legales describen un entorno de control donde la víctima afirma haber sido tratada como una "esclava sexual". La demanda especifica que el comportamiento de Glover no solo fue abusivo en términos emocionales, sino que también incurrió en agresiones físicas directas, lo que en el sistema legal estadounidense se clasifica como "battery". Este término se refiere al uso de fuerza ilegal contra otra persona, resultando en contacto ofensivo o dañino.

Crispin Glover ha mantenido durante décadas una imagen de artista excéntrico, participando en producciones de culto y cine independiente, además de su famoso papel en la saga producida por Steven Spielberg. Sin embargo, estas nuevas acusaciones arrojan una sombra sobre su carrera y se suman al clima de escrutinio que prevalece en Hollywood respecto al abuso de poder y la violencia de género.

Hasta el momento, los representantes legales de Glover no han emitido un comunicado oficial para desmentir o aclarar los señalamientos presentados ante la corte. Por su parte, la defensa de la presunta víctima busca una indemnización por daños y perjuicios, así como sentar un precedente sobre las tácticas de reclutamiento engañosas que vulneran la integridad de las mujeres en el medio artístico. El caso continuará su curso en los tribunales de California en las próximas semanas.