El portavoz del Kremlin, Dmitry Peskov, manifestó el respaldo oficial de la Federación de Rusia a las acciones emprendidas por los guardias fronterizos de Cuba durante un reciente y polémico incidente en aguas territoriales de la isla. El suceso, que resultó en el hundimiento de una embarcación de recreo que transportaba a un grupo de personas con intención de emigrar, ha generado fuertes críticas internacionales, a las cuales Moscú ha respondido con una defensa cerrada de los protocolos cubanos.

En un mensaje directo, Peskov enfatizó que los efectivos de la guardia fronteriza de Cuba "hicieron lo que debían hacer" en el cumplimiento de sus funciones de vigilancia y control de la soberanía nacional. Según la visión del Kremlin, la interceptación de la embarcación se ajustó a las normativas vigentes para prevenir la salida ilegal y el tráfico de personas, desestimando las acusaciones de uso excesivo de la fuerza que han surgido desde diversos organismos de derechos humanos.

El incidente, ocurrido específicamente en las inmediaciones de Bahía Honda, ha conmocionado a la región debido al saldo de víctimas mortales. Testigos y sobrevivientes del naufragio han relatado que la maniobra de interceptación fue agresiva, resultando en una colisión que provocó el hundimiento inmediato de la lancha. No obstante, para el gobierno ruso, la actuación de las autoridades cubanas es una medida legítima de protección fronteriza que no debe ser objeto de injerencia externa.

Para México, este tipo de declaraciones y acontecimientos resuena profundamente en la agenda de seguridad regional. La crisis migratoria en el Caribe no es un fenómeno aislado; impacta directamente en las rutas de tránsito y en la estabilidad de las naciones vecinas. El respaldo de una potencia como Rusia a las tácticas de control de Cuba añade una capa de complejidad diplomática a la gestión de los flujos migratorios en el hemisferio occidental, especialmente en un momento donde la región busca soluciones humanitarias al desplazamiento forzado.

Expertos en geopolítica sugieren que este respaldo explícito de Rusia busca consolidar su influencia política en el Caribe, enviando un mensaje de solidaridad a su aliado histórico frente a las presiones de Washington. Mientras tanto, el gobierno cubano mantiene su postura de que la responsabilidad de estos siniestros recae en las políticas que incentivan la migración irregular, postura que ahora cuenta con el sello de aprobación del Kremlin.