La consolidación de los titanes del entretenimiento global enfrenta un nuevo obstáculo en el Congreso estadounidense. El Subcomité Antimonopolio del Poder Judicial del Senado ha anunciado formalmente una nueva audiencia para el próximo 4 de marzo, centrada exclusivamente en el análisis de la fusión entre Netflix y Warner Bros. Esta decisión subraya la creciente preocupación de los reguladores sobre la concentración de poder en la industria del streaming y la producción audiovisual.

La convocatoria para esta nueva sesión se produce apenas un mes después de que Ted Sarandos, co-CEO de Netflix, testificara ante el mismo panel de legisladores. En su intervención previa, Sarandos defendió la transacción argumentando que la unión es un paso necesario para garantizar la viabilidad de ambas empresas frente a la competencia feroz de otras plataformas tecnológicas. Sin embargo, los argumentos del directivo parecen no haber sido suficientes para calmar las inquietudes del senador Mike Lee, presidente del subcomité, quien ha sido un crítico vocal del acuerdo.

Para el mercado mexicano, el desenlace de estas audiencias es de vital importancia. Netflix se mantiene como el servicio de video bajo demanda líder en México, mientras que Warner Bros. Discovery opera marcas de enorme peso en el país como Max (anteriormente HBO Max), CNN y los estudios cinematográficos responsables de franquicias masivas como el universo de DC y Harry Potter. Una fusión de esta magnitud tendría repercusiones directas en la oferta de contenidos y, potencialmente, en los costos de suscripción para los usuarios en territorio nacional.

El título asignado a la audiencia del 4 de marzo refleja una postura inquisitiva por parte del comité, enfocada en los posibles efectos nocivos de un monopolio de contenidos. Los expertos señalan que el control combinado de bibliotecas tan vastas de propiedad intelectual podría limitar el acceso de competidores más pequeños al mercado y reducir la diversidad de producciones independientes. De avanzar esta operación, se crearía una entidad con una influencia sin precedentes tanto en la creación de cine y televisión como en su distribución digital.

Los legisladores buscarán profundizar en cómo esta integración vertical afectará a los consumidores y si existen mecanismos para evitar un incremento desmedido en los precios de los servicios. La sesión de marzo se perfila como un momento definitorio que podría marcar el rumbo legal de la transacción, determinando si las autoridades estadounidenses otorgarán el visto bueno o si impondrán condiciones estrictas para proteger la libre competencia en la era digital.