La Embajada de Estados Unidos en México, a través de su consulado en Tijuana, emitió un comunicado oficial lamentando profundamente el asesinato de Bernardo Soriano Castro, quien se desempeñó como titular de la Subprocuraduría de Delitos de Alto Impacto en el estado de Baja California Sur. El violento suceso, registrado este domingo en la ciudad de La Paz, ha generado una fuerte reacción diplomática debido a la estrecha relación que el exfuncionario mantenía con diversas agencias de seguridad estadounidenses.

Soriano Castro fue reconocido por la representación diplomática como un "estimado colaborador" de la Oficina Internacional de Asuntos Antinarcóticos y Procuración de Justicia (INL, por sus siglas en inglés). Durante su gestión y posterior labor profesional, participó activamente en programas de capacitación de alto nivel, enfocados principalmente en el combate al crimen organizado y el fortalecimiento de las tácticas de seguridad pública en la región noroeste de México.

Mediante un mensaje difundido en redes oficiales, la Embajada destacó que la experiencia y el compromiso de Soriano fueron fundamentales para las iniciativas conjuntas de formación que la oficina de la INL promueve en territorio mexicano. Estas capacitaciones están diseñadas para profesionalizar a los cuerpos policiales y de investigación en temas críticos como la inteligencia criminal, la seguridad fronteriza y la desarticulación de células delictivas de alta peligrosidad.

El homicidio ocurrió en las primeras horas de este 25 de febrero, lo que motivó el despliegue inmediato de un operativo especial por parte de las fuerzas estatales y federales en Baja California Sur para intentar dar con los responsables. La noticia ha causado conmoción en el sector jurídico y de seguridad de la entidad, dado que Soriano Castro encabezó investigaciones sensibles durante su paso por la Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE), enfrentando directamente estructuras criminales en la entidad.

En su pronunciamiento, el gobierno de los Estados Unidos expresó su confianza en que las instituciones de justicia mexicanas llevarán a cabo una indagatoria exhaustiva, científica y transparente. El objetivo primordial, señalaron, es que los autores materiales e intelectuales de este crimen sean llevados ante la justicia y que el caso no quede en la impunidad, reafirmando así la importancia de la cooperación bilateral en materia de procuración de justicia y estado de derecho.

Este incidente se suma a la preocupante lista de agresiones contra exfuncionarios vinculados al área de seguridad en el país, lo que subraya los riesgos permanentes que enfrentan quienes laboran en el combate a los delitos de alto impacto. La colaboración entre la oficina INL y las autoridades mexicanas sigue siendo un pilar fundamental en la estrategia regional para fortalecer las instituciones y estabilizar las zonas más afectadas por la violencia vinculada al narcotráfico.