Marc Benioff, el veterano director ejecutivo de Salesforce, ha salido una vez más a la defensa de su imperio tecnológico. Ante el auge vertiginoso de la inteligencia artificial (IA) generativa y los crecientes rumores sobre la obsolescencia de las plataformas de software tradicionales, Benioff fue contundente durante la presentación de los resultados financieros de la compañía: "Este no es nuestro primer SaaSpocalypse (apocalipsis del software como servicio)".
Salesforce, la firma estadounidense que domina el mercado global de gestión de relaciones con clientes (CRM, por sus siglas en inglés), reportó ganancias sólidas que cumplieron con las expectativas de los analistas al cierre de su año fiscal. Sin embargo, más allá de las cifras contables, el enfoque principal de la directiva estuvo en disipar la narrativa que sugiere que la IA reemplazará la necesidad de software complejo, un fenómeno que algunos críticos han bautizado como el fin de la era del software basado en suscripciones.
Para el sector empresarial en México, la relevancia de Salesforce es fundamental. La plataforma es el motor detrás de la atención al cliente y los procesos de ventas de muchas de las empresas más grandes del país, desde instituciones bancarias hasta gigantes del sector minorista. En un mercado mexicano que busca acelerar su transformación digital, la estabilidad y evolución de Salesforce se perciben como un termómetro clave para el ecosistema tecnológico corporativo local.
Benioff argumentó que Salesforce ha navegado con éxito a través de múltiples oleadas de innovación disruptiva a lo largo de las décadas. Según el directivo, la integración de la inteligencia artificial en su ecosistema, a través de herramientas propias como Einstein AI, no es una medida defensiva, sino una evolución natural. La empresa busca convencer a los inversionistas de que la IA no eliminará la necesidad del software, sino que lo hará sustancialmente más valioso y eficiente para los usuarios finales.
El reporte anual no solo mostró una resiliencia financiera notable, sino que también subrayó una estrategia agresiva para liderar la implementación de IA en el entorno laboral. Con este movimiento, Benioff busca calmar a los mercados internacionales y reafirmar que su modelo de negocio está lejos de morir, posicionándose como el cimiento necesario para que la inteligencia artificial sea realmente útil y segura en el mundo de los negocios modernos.

