Durante la celebración del discurso del Estado de la Unión en Washington D.C., un momento de tensión interrumpió la solemnidad del evento cuando el representante demócrata por Texas, Al Green, fue escoltado fuera del recinto legislativo. El legislador protagonizó una protesta directa contra el expresidente Donald Trump, en el marco de uno de los actos políticos más importantes del calendario institucional de los Estados Unidos.
Green sostuvo una pancarta con la frase contundente: “BLACK PEOPLE ARE NOT APES!” (¡Las personas negras no son simios!). Esta acción fue una respuesta deliberada a un video que Donald Trump difundió recientemente a través de sus redes sociales. En dicho material audiovisual, se presentaba una representación altamente despectiva y racista del expresidente Barack Obama y la exprimera dama Michelle Obama, comparándolos con simios. La difusión de este contenido ha generado una profunda indignación y ha reavivado el debate sobre el uso de retórica racista en la política estadounidense.
Para el lector en México, es importante contextualizar que Al Green es un veterano congresista afroamericano, reconocido por su larga trayectoria en la defensa de los derechos civiles y por ser uno de los opositores más frontales al movimiento de Trump. Por su parte, el discurso del Estado de la Unión es el informe anual que el presidente de los Estados Unidos presenta ante el Congreso pleno, una ceremonia equivalente al Informe de Gobierno en México, caracterizada por un protocolo sumamente estricto donde cualquier manifestación de protesta suele derivar en la expulsión inmediata del recinto.
El incidente protagonizado por Green pone de relieve la profunda fractura social y racial que atraviesa el país vecino del norte en pleno año electoral. Aunque el personal de seguridad del Capitolio intervino rápidamente para retirar al congresista, el mensaje logró captar la atención de las cámaras y de la opinión pública internacional, visibilizando el rechazo hacia lo que muchos consideran discursos de odio promovidos desde la cúpula del Partido Republicano.
Hasta el cierre de esta edición, el equipo de campaña de Donald Trump no ha emitido una postura oficial respecto a la protesta de Green. Mientras tanto, el legislador texano ha utilizado sus plataformas digitales para reafirmar su compromiso en la lucha contra la discriminación, asegurando que no guardará silencio ante insultos que atenten contra la dignidad de la comunidad afroamericana.


