La mañana de este miércoles 25 de febrero, se registró una intensa movilización de los cuerpos de seguridad en las inmediaciones de la colonia San Ángel, en la alcaldía Álvaro Obregón, tras el reporte de un presunto artefacto explosivo en un inmueble perteneciente al Poder Judicial de la Federación (PJF). El incidente obligó a la evacuación inmediata de cientos de trabajadores y al despliegue de personal especializado para garantizar la seguridad en la zona de Insurgentes Sur.

De acuerdo con la tarjeta informativa emitida por la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) de la Ciudad de México, la alerta se centró en la emblemática Torre Prisma, ubicada sobre la avenida Insurgentes Sur, casi en su intersección con Miguel Ángel de Quevedo. Ante el riesgo potencial, elementos del Agrupamiento Zorros, cuerpo de élite especializado en el manejo de explosivos, arribaron al lugar para realizar una inspección minuciosa del recinto.

El protocolo de emergencia se activó de manera rigurosa, procediendo al desalojo total del edificio de 14 niveles que alberga diversas oficinas judiciales. Durante varios minutos, los especialistas recorrieron cada sección del inmueble, incluyendo áreas comunes, estacionamientos, sanitarios y las oficinas administrativas. El objetivo primordial de las autoridades capitalinas era descartar la existencia de cualquier objeto que pudiera vulnerar la integridad física del personal, jueces y visitantes presentes en el lugar.

Tras concluir las labores de inspección en todos los pisos, la SSC confirmó oficialmente que no se halló ningún artefacto explosivo ni materiales peligrosos en las instalaciones, determinando que la situación se trató de una falsa alarma. Una vez que se garantizó la seguridad total del perímetro y del inmueble, las autoridades permitieron el reingreso paulatino de los empleados a sus puestos de trabajo, lo que permitió que las actividades jurisdiccionales se reanudaran de manera normal antes de mediodía.

La Torre Prisma es un punto neurálgico para la administración de justicia en la capital, habiendo funcionado anteriormente como sede del Consejo de la Judicatura Federal (CJF). Pese a la naturaleza alarmante del reporte inicial, no se reportaron personas lesionadas ni crisis nerviosas de consideración durante el operativo de evacuación y revisión, reafirmando la efectividad de los protocolos de protección civil ante este tipo de contingencias en la Ciudad de México.