En un movimiento jurídico que marca un punto de inflexión en la historia del narcotráfico contemporáneo en México, la familia de Nemesio Oseguera Cervantes, alias 'El Mencho', ha solicitado formalmente la entrega de los restos mortales del líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG). La petición fue presentada a través de un representante legal ante las autoridades ministeriales, lo que ha activado de inmediato los protocolos de resguardo y verificación institucional.
La Fiscalía ha confirmado la recepción del escrito y, conforme a derecho, ha dado inicio a los procedimientos necesarios para agotar todas las etapas de custodia del cuerpo. Este proceso no es un trámite ordinario; debido a la relevancia del personaje, las autoridades deben aplicar rigurosos exámenes forenses y pruebas de ADN que permitan confirmar, sin margen de error, la identidad del fallecido antes de proceder a cualquier entrega a sus allegados.
El anuncio del reclamo de los restos llega tras un largo periodo de especulaciones sobre el estado de salud y el paradero del jefe del CJNG, una de las organizaciones criminales con mayor presencia y capacidad de fuego en el país. El Mencho, quien durante años encabezó la lista de los delincuentes más buscados tanto en México como en Estados Unidos, habría operado desde la clandestinidad en zonas serranas de los estados de Jalisco, Colima y Michoacán.
Para el Estado mexicano, el manejo de esta situación representa un reto de seguridad nacional. Los protocolos actuales exigen que la Fiscalía General mantenga una vigilancia estricta sobre la cadena de custodia para evitar cualquier irregularidad o incidente violento relacionado con el resguardo de los restos. Asimismo, el marco legal obliga a las autoridades a verificar plenamente el parentesco de quienes reclaman el cuerpo y asegurar que no existan impedimentos legales para concluir el proceso.
El contexto de esta noticia resuena en un momento complejo para la seguridad en México, donde la estructura del CJNG ha mostrado signos de reconfiguración interna. La confirmación oficial del deceso y la eventual entrega del cuerpo a su familia pondría fin a una era de persecución contra el capo, aunque las autoridades mantienen la alerta ante las posibles repercusiones en la dinámica de poder dentro del cártel y su impacto en las regiones donde operan.


