En un hecho que marca un hito en la lucha contra el crimen organizado, el gobierno de los Estados Unidos confirmó oficialmente este miércoles el fallecimiento de Nemesio Oseguera Cervantes, alias "El Mencho", líder y fundador del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG). La declaratoria, emitida por el Departamento de Estado, llega tras un intenso operativo realizado por las fuerzas armadas mexicanas en el municipio de Tapalpa, Jalisco.
La confirmación oficial ha tenido repercusiones inmediatas en la diplomacia binacional; Washington procedió a levantar las restricciones de seguridad que habían sido impuestas previamente a su personal diplomático en territorio mexicano. Oseguera Cervantes era considerado uno de los objetivos prioritarios para la administración estadounidense, que ofrecía una recompensa de hasta 15 millones de dólares por información que condujera a su captura o condena.
De acuerdo con los reportes oficiales de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), la ubicación del capo fue posible gracias a trabajos de inteligencia que permitieron desplegar un operativo de alta precisión en la zona serrana de Jalisco. Sin embargo, el arribo de los elementos federales derivó en un cruento enfrentamiento armado con las células delictivas que custodiaban al líder criminal. Ricardo Trevilla Trejo, titular de la Sedena, informó que Oseguera Cervantes resultó herido de gravedad durante el intercambio de disparos y falleció mientras era trasladado vía aérea a un centro hospitalario para recibir atención médica.
El saldo del operativo no se limitó a las bajas del grupo delictivo. Las autoridades confirmaron que en el despliegue también se registraron bajas entre las fuerzas de seguridad y el personal ministerial que participaba en la diligencia, subrayando la peligrosidad del grupo escolta del capo. Este operativo se posiciona como uno de los golpes más contundentes a la estructura de mando del narcotráfico en México en los últimos años.
Durante más de una década, bajo el liderazgo de "El Mencho", el CJNG consolidó una presencia hegemónica en el tráfico de cocaína, metanfetamina y, especialmente, fentanilo hacia los Estados Unidos. Washington consideraba al capo como la pieza clave en la expansión del mercado de opioides sintéticos, lo que motivó múltiples acusaciones federales en su contra desde 2017 por cargos de narcotráfico, uso de armas de fuego y operación de una empresa criminal continua. Con su muerte, las autoridades mexicanas y estadounidenses se mantienen en alerta ante posibles reacomodos internos dentro de la organización delictiva.



