La Secretaría de Marina (Semar) asestó un golpe histórico al narcotráfico internacional durante el mes de febrero, logrando el aseguramiento de aproximadamente 16 toneladas de diversas sustancias ilícitas en aguas nacionales. Este resultado, calificado como uno de los más significativos en los últimos meses, fue posible gracias al fortalecimiento de los mecanismos de cooperación e intercambio de inteligencia con agencias de Estados Unidos, Colombia, El Salvador y Francia.
De acuerdo con informes de la dependencia, el pilar de estos operativos ha sido el Entendimiento Bicentenario, el esquema de seguridad binacional establecido en 2021 entre México y Estados Unidos. Bajo este marco de corresponsabilidad, la Marina trabajó de manera coordinada con el Comando de la Guardia Costera estadounidense y el Centro de Tarea Interagencial Combinado Sur (JIATF‑South), lo que permitió la localización precisa de embarcaciones sospechosas en el Océano Pacífico.
El evento más destacado tuvo lugar el pasado 11 de febrero, a unos 700 kilómetros al oeste de la Isla Clarión, en el estado de Colima. En una operación de alta precisión que involucró unidades de superficie y un helicóptero embarcado, los elementos navales interceptaron un buque pesquero que transportaba 188 bultos de cocaína, con un peso superior a las seis toneladas. Durante la intervención, cinco tripulantes fueron detenidos y puestos a disposición de las autoridades correspondientes. Este decomiso se posiciona como el cargamento de cocaína más grande asegurado por la Armada de México en lo que va del año.
La ofensiva contra el crimen organizado continuó el 20 de febrero cerca del puerto estratégico de Manzanillo, Colima. En este punto, el personal naval logró la incautación de un semisumergible, una de las herramientas más sofisticadas utilizadas por los cárteles para el trasiego de droga debido a su baja visibilidad ante los radares convencionales. La intercepción de este tipo de artefactos representa un avance tecnológico y operativo relevante para las fuerzas federales.
Además de la alianza con Washington, la Semar destacó que el intercambio de información técnica con países sudamericanos y europeos derivó en tres incautaciones sucesivas en diversos tipos de naves, incluyendo buques tanque y cargueros multipropósito. Estas acciones refuerzan la estrategia de seguridad marítima de México, orientada a blindar las rutas comerciales y combatir la estructura financiera de las organizaciones transnacionales que operan en el corredor del Pacífico.


