Google ha dado un paso estratégico en su consolidación como líder tecnológico al anunciar que Intrinsic, la empresa de robótica nacida bajo la sombrilla de Alphabet, se integrará formalmente a las filas de Google. Este movimiento marca un cambio significativo en la estructura del gigante de las búsquedas, que ahora apuesta decididamente por el futuro de la denominada "IA física" aplicada al sector de la manufactura y la producción industrial.

Fundada en 2021, Intrinsic surgió inicialmente como parte de "Other Bets" (Otras Apuestas), una división de Alphabet dedicada a proyectos de alto riesgo y potencial disruptivo, donde también se encuentran empresas como Waymo, la firma de vehículos autónomos. El objetivo central de Intrinsic ha sido democratizar el acceso a la robótica industrial mediante el desarrollo de herramientas de software que hagan que los robots sean más económicos, versátiles y fáciles de operar. Su enfoque principal es el uso de inteligencia adaptativa, permitiendo que las máquinas realicen tareas complejas en entornos reales de manera más eficiente.

A partir de ahora, Intrinsic operará como un "grupo distintivo" dentro de Google. Esta transición no es meramente administrativa; permitirá a la firma de robótica aprovechar directamente los recursos masivos de la compañía, incluyendo el modelo de lenguaje de última generación Gemini y la infraestructura de Google Cloud. Además, se ha confirmado que trabajarán de la mano con el prestigioso equipo de Google DeepMind para acelerar sus innovaciones.

Para el contexto mexicano, esta noticia resulta de particular interés debido a la relevancia del país como centro de manufactura global. El software de Intrinsic busca simplificar la automatización en plantas de producción —como las automotrices o electrónicas, pilares de la economía en México— que tradicionalmente requieren inversiones masivas y programadores extremadamente especializados. Al hacer la robótica más accesible, el impacto en las cadenas de suministro globales podría ser considerable.

La empresa describe esta nueva etapa como una oportunidad para escalar sus soluciones de software. Con este ajuste, Google busca cerrar la brecha entre la inteligencia artificial digital y el mundo físico, posicionándose en un mercado donde la automatización inteligente es la nueva frontera de la competitividad industrial.