El baloncesto universitario de los Estados Unidos (NCAA) fue testigo de una de las actuaciones más dominantes en lo que va de la temporada. La Universidad de Connecticut, conocida popularmente como UConn y actual potencia del deporte ráfaga colegial, propinó una paliza histórica a la Universidad de St. John’s con un contundente marcador de 72-40. Este resultado no solo representa un golpe anímico para los neoyorquinos, sino que se inscribe en los libros de récords personales del legendario entrenador Rick Pitino.

El encuentro, celebrado este miércoles por la noche, fue una exhibición de defensa y control por parte de los Huskies de Connecticut. El equipo saltó a la duela con un objetivo claro: vengar la derrota sufrida ante el mismo rival el pasado 6 de febrero. Desde los primeros minutos, la intensidad defensiva de UConn desarticuló por completo el esquema de la 'Red Storm' de St. John’s, que nunca logró encontrar el ritmo necesario para competir en este duelo clave de la Conferencia Big East, una de las ligas más competitivas del sistema universitario estadounidense.

Lo más sorprendente de la jornada fue el colapso ofensivo total de la escuadra dirigida por Pitino. En un dato estadístico que ha dejado atónitos a los analistas deportivos, St. John’s falló sus últimos 24 intentos de tiros de campo. Esta sequía ofensiva se prolongó durante gran parte de la segunda mitad, algo casi inaudito en el nivel élite del baloncesto universitario. Esta parálisis permitió que UConn ampliara la ventaja de manera exponencial, convirtiendo lo que se esperaba fuera un choque cerrado en una humillación deportiva por 32 puntos de diferencia.

Para Rick Pitino, una figura icónica que cuenta con un lugar en el Salón de la Fama del Baloncesto y que es recordado por su paso en la NBA con equipos como los New York Knicks y los Boston Celtics, este tropiezo representa su peor descalabro desde que tomó las riendas del programa de St. John’s hace poco más de un año. La incapacidad de su equipo para generar puntos ante la muralla defensiva impuesta por los Huskies ha generado cuestionamientos sobre el rumbo del equipo en la recta final de la campaña.

Por su parte, UConn reafirma su estatus como el actual monarca y uno de los máximos favoritos para repetir el título en el torneo nacional 'March Madness', que es el evento deportivo universitario más seguido en México y el mundo. El nivel de ejecución mostrado este miércoles deja claro que los Huskies no solo dependen de su talento individual, sino de una disciplina táctica colectiva que hoy por hoy no tiene igual en la NCAA. Con esta victoria, Connecticut envía un mensaje contundente a todo el país: el camino hacia el campeonato nacional pasa obligatoriamente por sus dominios.