Jontay Porter, el exjugador de la NBA que protagonizó uno de los mayores escándalos de integridad en la historia reciente del baloncesto profesional, está listo para retomar su carrera en una liga de menor jerarquía. Tras ser expulsado de por vida por la NBA debido a su participación directa en esquemas de apuestas deportivas, Porter se unirá a los Superhawks, equipo perteneciente a la naciente United States Basketball League (USBL).
La decisión de Porter de unirse a esta liga surge en un momento crítico de su situación legal. El exintegrante de los Toronto Raptors se encuentra actualmente bajo fianza y a la espera de una sentencia federal, tras haberse declarado culpable recientemente de cargos relacionados con conspiración para cometer fraude electrónico. Este proceso judicial está directamente vinculado con las irregularidades detectadas durante su paso por la máxima categoría del baloncesto estadounidense en la temporada 2023-2024, donde se demostró que manipuló su rendimiento en la cancha para beneficiar a apostadores.
Para el contexto del aficionado en México, cabe destacar que Jontay Porter —hermano de la estrella de los Denver Nuggets, Michael Porter Jr.— fue objeto de una investigación exhaustiva por parte de la NBA. Los hallazgos determinaron que el jugador no solo compartió información confidencial sobre su estado de salud con personas involucradas en el juego de azar, sino que también limitó deliberadamente su participación en partidos específicos para asegurar que ciertas apuestas de tipo estadístico resultaran ganadoras. Esta conducta fue calificada en su momento por el comisionado Adam Silver como un golpe directo a la integridad y credibilidad del deporte.
La USBL, que se presenta como una plataforma emergente para el desarrollo de talento y busca ganar terreno en el mercado estadounidense, ha decidido otorgar una oportunidad a Porter a pesar de su polémico historial. Si bien este circuito no cuenta con el prestigio ni los recursos de la NBA, la incorporación del ala-pívot ha generado un intenso debate en el gremio periodístico sobre las segundas oportunidades en el deporte profesional y la ética en la contratación de atletas con procesos legales abiertos por delitos federales.
Por ahora, el futuro del jugador sigue siendo una incógnita. Aunque el sistema judicial de Estados Unidos le ha permitido continuar realizando actividades laborales mientras espera su condena definitiva, la posibilidad de cumplir una pena en prisión permanece latente. El caso de Porter se mantiene como un recordatorio severo de los riesgos que enfrentan las ligas profesionales ante el crecimiento exponencial del mercado de las apuestas deportivas a nivel global.

