El estado de Sinaloa atraviesa una nueva racha de violencia que ha dejado un saldo de cinco personas fallecidas en diversos incidentes registrados en las últimas horas. Entre las víctimas fatales, las autoridades de seguridad pública confirmaron el deceso de Julio César “N”, un joven músico que se desempeñaba como acordeonista de la agrupación de música regional conocida como “Arraigados”.
De acuerdo con los reportes oficiales, el hallazgo de los cuerpos se realizó en distintos puntos geográficos de la entidad, lo que movilizó a elementos de las diversas corporaciones policiacas y cuerpos de peritos de la Fiscalía General del Estado (FGE). El caso del integrante de la banda “Arraigados” ha generado una particular consternación entre la comunidad artística sinaloense, sumándose a la lista de figuras del género regional mexicano que han sido víctimas de la violencia en el estado.
Sinaloa ha mantenido una tendencia de inseguridad al alza debido a las pugnas internas entre grupos de la delincuencia organizada que operan en la región. Estos hechos de sangre ocurren en un contexto donde la presencia de la Guardia Nacional y efectivos de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) se ha intensificado en municipios clave, con el objetivo de contener la ola de homicidios dolosos que afecta la tranquilidad de la población civil.
Hasta el momento, la identidad de las otras cuatro personas fallecidas no ha sido revelada por las autoridades competentes, quienes mantienen los cuerpos bajo resguardo en el Servicio Médico Forense (Semefo) para los trámites de ley y la posterior entrega a sus familiares. La Fiscalía estatal ha abierto las carpetas de investigación correspondientes para esclarecer los móviles de estos ataques y dar con los responsables.
El impacto de estos eventos no solo afecta el ámbito de la seguridad, sino que también permea en el sector cultural y social de la entidad. La agrupación “Arraigados”, conocida en el ámbito local por su repertorio norteño, ha recibido muestras de apoyo por parte de seguidores y colegas tras confirmarse la muerte de su acordeonista. Mientras tanto, la ciudadanía sinaloense permanece a la expectativa de las estrategias de seguridad que las autoridades locales y federales implementarán para frenar estos hechos delictivos que continúan lacerando al estado.


