La Junta Escolar del Distrito Escolar Unificado de Los Ángeles (LAUSD, por sus siglas en inglés) ha convocado a una reunión extraordinaria para abordar la situación jurídica y profesional de su superintendente, Alberto Carvalho. Esta decisión se produce tras una jornada de operativos sorpresa coordinados por el Buró Federal de Investigaciones (FBI), los cuales incluyeron el cateo de la residencia privada y la oficina del máximo responsable de la educación pública en la ciudad.
La noticia ha generado un profundo impacto en el sector educativo de California y de todo el país. Alberto Carvalho, una figura prominente en el ámbito pedagógico estadounidense, lidera el segundo distrito escolar más grande de los Estados Unidos. Esta institución es fundamental para la comunidad mexicana y latina asentada en Los Ángeles, dado que una parte significativa de sus más de 600,000 estudiantes son de origen hispano y dependen de la estabilidad de este sistema educativo para su desarrollo.
De acuerdo con los reportes oficiales, el despliegue del FBI no se limitó únicamente a las propiedades de Carvalho en California. Los agentes federales también realizaron un registro exhaustivo en el domicilio de un consultor en Florida, quien mantiene vínculos profesionales cercanos con el superintendente. Este detalle ha incrementado las especulaciones sobre la naturaleza de la investigación, sugiriendo que las pesquisas podrían estar relacionadas con contratos o gestiones vinculadas a la trayectoria previa del funcionario en aquel estado.
Hasta el momento, las autoridades federales han mantenido un estricto hermetismo sobre las causas exactas que motivaron los cateos y no se han presentado cargos formales. No obstante, la intervención en las oficinas centrales del LAUSD subraya la seriedad de las sospechas que pesan sobre la administración actual. La Junta Escolar se encuentra ahora bajo una presión considerable para garantizar la transparencia y la continuidad operativa del distrito, mientras los padres de familia y el gremio docente exigen respuestas claras ante la posible crisis de liderazgo.
Alberto Carvalho asumió el cargo en Los Ángeles en 2022, tras una destacada y larga gestión al frente de las escuelas de Miami-Dade. Sin embargo, este escándalo pone en entredicho su permanencia y el rumbo de las políticas educativas en la región. Se prevé que, tras la sesión de los consejeros, se determine si el superintendente será separado de su cargo de manera temporal o si se tomarán medidas administrativas más severas mientras concluyen las indagatorias del Departamento de Justicia.

