Para los amantes de la comedia cinematográfica, la película 'Damas en guerra' (Bridesmaids) de 2011 representa un punto de inflexión en el género. Recientemente, Kristen Wiig, la mente creativa y protagonista detrás del éxito, reveló un dato que ha dejado atónitos a los seguidores: la infame y escatológica escena de la intoxicación alimentaria no formaba parte del guion original de la cinta.

Kristen Wiig, una de las figuras más prominentes de la comedia estadounidense y ex integrante del legendario programa Saturday Night Live, ha vuelto a poner bajo los reflectores a esta producción que redefinió el papel de las mujeres en el cine de humor. En una intervención reportada por The Hollywood Reporter, la actriz confesó que la secuencia en la que el grupo de amigas sufre un violento episodio gastrointestinal en una exclusiva boutique de vestidos de novia fue una incorporación que surgió durante el proceso de desarrollo, alejándose de la idea inicial del libreto.

La escena en cuestión muestra a los personajes interpretados por Wiig, Maya Rudolph, Rose Byrne, Melissa McCarthy, Ellie Kemper y Wendi McLendon-Covey lidiando con las consecuencias de una comida en un restaurante brasileño de dudosa higiene mientras se prueban costosos vestidos de dama de honor. Lo que comenzó como una tarde de elegancia termina en un caos absoluto que ha pasado a la historia como uno de los momentos más audaces y recordados del cine contemporáneo.

En México, Kristen Wiig es ampliamente reconocida por su versatilidad tanto en la comedia física como en roles dramáticos, habiendo recibido incluso una nominación al Premio Óscar precisamente por el guion de esta película. La mención de este cambio en el guion resalta la naturaleza colaborativa de la producción, la cual contó con la dirección de Paul Feig y la visión del productor Judd Apatow, quienes suelen fomentar la improvisación y los ajustes orgánicos durante el rodaje para maximizar el impacto cómico.

A más de una década de su estreno, 'Damas en guerra' continúa siendo una referencia obligada en la cultura pop y un ejemplo de éxito en taquilla para historias encabezadas por elencos femeninos. Las declaraciones de Wiig no solo ofrecen una mirada fascinante al detrás de cámaras, sino que también invitan a los espectadores a redescubrir la película bajo una nueva perspectiva, valorando la espontaneidad que convirtió un ajuste de último minuto en una de las secuencias más divertidas de la década pasada.