El economista estadounidense Larry Summers, figura clave en la política financiera global, ha anunciado su renuncia definitiva a sus cargos en la Universidad de Harvard. La salida del influyente académico ocurre tras la divulgación de documentos judiciales que detallan su relación con el pederasta Jeffrey Epstein, un escándalo que continúa sacudiendo los niveles más altos del poder político y académico en Estados Unidos.

Summers, quien ostenta el título de presidente emérito de Harvard, dejará su plaza como profesor al término del actual ciclo académico. Asimismo, ha abandonado la dirección del prestigioso Centro Mossavar-Rahmani para Negocios y Gobierno. Según confirmó Jason Newton, portavoz de la institución, estas renuncias están vinculadas a una revisión interna de documentos recientemente publicados por el Departamento de Justicia de EE. UU., los cuales vinculan a diversas figuras públicas con la red de tráfico sexual de Epstein.

La investigación académica sobre Summers comenzó en noviembre pasado, periodo desde el cual el economista se ha mantenido bajo licencia laboral. Según los reportes iniciales de The Harvard Crimson, el diario estudiantil de la universidad, Summers aparece en los registros como un ejecutor secundario del testamento de Epstein, además de haber mantenido intercambios constantes de correos electrónicos de carácter personal con el financiero fallecido en 2019.

La caída de Summers tiene un eco particular en el ámbito internacional y para México, dado que su gestión como secretario del Tesoro durante la presidencia de Bill Clinton y su rol como director del Consejo Económico Nacional con Barack Obama marcaron rumbos económicos significativos para América Latina. Summers fue uno de los principales interlocutores con el Banco Mundial y un estratega clave en la política financiera que ha dictado normas globales durante décadas.

En un mensaje enviado al diario universitario, Summers calificó su decisión como "difícil", pero agradeció el contacto con "miles de estudiantes y colegas" a lo largo de sus 50 años de vinculación con Harvard. Sin embargo, su salida de la academia no es el único revés reciente; el economista ya se ha retirado de diversos compromisos públicos y ha renunciado a puestos de asesoría en entidades de alto perfil como el banco Santander y la firma tecnológica OpenAI.

El caso Epstein continúa revelando vínculos incómodos entre el poder financiero y la red de abusos que el magnate operó por años, forzando a instituciones de élite a reevaluar la conducta ética de sus miembros más prominentes.