La reconocida figura de la televisión estadounidense, Lisa Rinna, ha roto el silencio sobre un alarmante incidente ocurrido durante la fiesta de estreno de la cuarta temporada del programa “The Traitors” en Nueva York. Rinna, conocida internacionalmente por su participación en el reality show “The Real Housewives of Beverly Hills” y su trayectoria en la actuación, denunció públicamente haber sido drogada sin su consentimiento durante el evento realizado el pasado 8 de enero.
En una reciente entrevista concedida al programa matutino “Good Day New York”, conducido por Jerry O’Connell y Rosanna Scotto, la actriz detalló los resultados de los exámenes toxicológicos a los que se sometió tras el incidente. Según sus declaraciones, los análisis médicos revelaron la presencia de fentanilo y anfetaminas en su organismo, un hallazgo que ha generado gran conmoción en la industria del entretenimiento y que pone de relieve los riesgos de seguridad en eventos de alto perfil.
La noticia fue reportada inicialmente por el portal de espectáculos TMZ, pero Rinna aprovechó este espacio televisivo para confirmar personalmente la gravedad de lo sucedido. “Tenía fentanilo en mi sistema”, afirmó la estrella, subrayando el peligro extremo que representó esta situación para su salud y su vida. Cabe destacar que el fentanilo es un opioide sintético extremadamente potente, cuya presencia en sustancias adulteradas ha provocado una crisis sanitaria sin precedentes en diversos países de Norteamérica.
Para el público mexicano que no esté familiarizado con su trayectoria, Lisa Rinna es una de las personalidades más influyentes del género de telerrealidad en Estados Unidos y es recordada por su papel de Billie Reed en la longeva serie “Days of Our Lives”. Su denuncia no solo busca esclarecer su caso personal, sino también alertar sobre la vulnerabilidad a la que pueden estar expuestas las personas en entornos sociales, incluso en eventos organizados por grandes cadenas de televisión.
Hasta el momento, no se han proporcionado detalles adicionales sobre investigaciones policiales en curso o posibles responsables de la adulteración de su bebida durante la celebración de la cadena Peacock. El caso ha reabierto el debate sobre los protocolos de seguridad y la protección de los invitados en las alfombras rojas y fiestas exclusivas de Hollywood.



