El reconocido actor británico Martin Clunes, mundialmente famoso por su papel protagónico en la exitosa serie de televisión 'Doc Martin', ha sufrido un revés legal definitivo en una disputa territorial que ha captado la atención de los medios internacionales. Tras una batalla jurídica que se prolongó por tres años, las autoridades correspondientes fallaron en contra del histrión, permitiendo que un campamento temporal de personas con un estilo de vida alternativo se convierta en un asentamiento permanente.

El conflicto se originó en las inmediaciones de la propiedad de Clunes, una histórica finca valorada en aproximadamente 5 millones de libras esterlinas (unos 110 millones de pesos mexicanos), ubicada en el condado de Dorset, Inglaterra. El actor de 64 años intentó por diversas vías legales impedir que sus vecinos, Theo Langton y Ruth McGill, obtuvieran el permiso necesario para transformar un campamento forestal provisional en un sitio de residencia fija para viajeros o nómadas.

Para el público mexicano que lo ubica principalmente por sus interpretaciones en el género de comedia y drama médico, este caso muestra una faceta poco conocida del actor en su rol como terrateniente. La disputa no solo se centraba en la plusvalía de su propiedad, sino también en el uso de suelo de una zona boscosa que Clunes consideraba debía ser protegida de la urbanización o de asentamientos permanentes de este tipo.

Los vecinos involucrados, descritos en los medios locales como una pareja con un estilo de vida 'hippie', han habitado en el terreno de manera intermitente, pero el nuevo fallo legal les otorga el derecho de establecerse de manera definitiva a escasos 275 metros (300 yardas) de la residencia del actor. Según los reportes del diario Daily Mail, Clunes argumentó durante el proceso que la creación de un sitio permanente para viajeros alteraría la tranquilidad y el carácter rural de la zona.

Finalmente, la decisión de las autoridades locales y los reguladores de planeación urbana favoreció a Langton y McGill, cerrando un capítulo de tensiones vecinales que ha durado casi media década. Este caso pone de relieve las crecientes tensiones en las zonas rurales del Reino Unido entre las celebridades que buscan privacidad absoluta y las comunidades que defienden estilos de vida alternativos y el derecho al uso de la tierra.