Para el año 2028, el horizonte urbano de Miami podría verse transformado por una nueva forma de movilidad que parece extraída de la ciencia ficción. La empresa británica Vertical Aerospace ha anunciado planes estratégicos para convertir a la metrópoli de Florida en uno de los primeros centros de operación comercial de taxis voladores eléctricos en el mundo. Esta iniciativa, que cuenta con el sólido respaldo financiero y logístico de American Airlines, promete no solo agilizar el tráfico en una de las zonas más congestionadas de Estados Unidos, sino también establecer un nuevo estándar de sostenibilidad en la aviación moderna.
Durante una presentación oficial en Miami Beach, Stuart Simpson, consejero delegado de Vertical Aerospace, subrayó que la ciudad ofrece condiciones estratégicas inigualables para el debut de esta tecnología. Según Simpson, la infraestructura existente y el flujo comercial de la región la posicionan como el escenario ideal para el lanzamiento global. El directivo calificó la llegada de estos vehículos como la mayor disrupción en la industria aérea en décadas, comparándola con hitos históricos de la aviación.
Las aeronaves, conocidas técnicamente como eVTOL (vehículos eléctricos de despegue y aterrizaje vertical), representan un híbrido tecnológico avanzado. Estas unidades operan de manera similar a un helicóptero durante el despegue, utilizando rotores orientables para elevarse verticalmente sin necesidad de pistas de aterrizaje tradicionales. Una vez en el aire, los rotores se inclinan para permitir un vuelo horizontal como el de un avión convencional, logrando mayor velocidad y eficiencia. Al ser propulsados íntegramente por energía eléctrica, garantizan cero emisiones directas de carbono y una huella acústica significativamente menor, lo que facilita su integración en entornos residenciales densos.
En su fase de lanzamiento, el servicio operará con un piloto profesional a bordo y tendrá capacidad para transportar a cuatro pasajeros, con planes de expandir la capacidad a seis plazas en el futuro cercano. Aunque la operación autónoma es el objetivo final a largo plazo, la empresa ha enfatizado que la prioridad inicial es cumplir con los rigurosos estándares de seguridad exigidos por la aviación comercial internacional.
El respaldo de American Airlines es una pieza clave para la viabilidad de este proyecto. La aerolínea ya ha preordenado 350 unidades de estas aeronaves, aprovechando que Miami funciona como uno de sus principales centros de conexiones globales. Para los observadores en México, este avance resulta de especial interés, ya que ciudades con severos problemas de saturación vial como la Ciudad de México o Monterrey podrían ver en este modelo una solución futura para el transporte ejecutivo y de emergencia.


