Para la afición mexicana, el silbatazo inicial de una Copa del Mundo no ocurre necesariamente en la cancha, sino en los puestos de periódicos y tiendas de autoservicio con la llegada del álbum oficial. La histórica editorial italiana Panini ha confirmado que ya se encuentra en la fase de preparativos para la edición del Mundial 2026, un evento que promete ser histórico al tener a México, Estados Unidos y Canadá como sedes principales.

Fundada en 1961 por los hermanos Benito, Giuseppe, Umberto y Franco Panini en Módena, Italia, la empresa se ha consolidado como el referente indiscutible del coleccionismo deportivo a nivel global. A lo largo de las décadas, la marca ha sabido evolucionar de un negocio familiar a un gigante editorial que hoy opera en más de 150 países. Actualmente, el Grupo Panini sigue siendo una entidad privada de gran peso internacional, manteniendo su relevancia en una era dominada por lo digital gracias al valor sentimental y tangible de sus famosas "estampitas".

La edición de 2026 se perfila como un reto y una oportunidad sin precedentes para la editorial. Con el aumento de equipos participantes a 48 selecciones, el álbum oficial requerirá una logística y un diseño renovados para albergar a los cientos de jugadores que buscarán la gloria en Norteamérica. Según lo adelantado, Panini busca combinar la nostalgia de la colección física con elementos de juego y emoción que atraigan tanto a los coleccionistas veteranos como a las nuevas generaciones de aficionados.

En el contexto nacional, el interés por este producto es particularmente alto. México se convertirá en el primer país en albergar tres Copas del Mundo, lo que garantiza que la fiebre por completar el álbum sea masiva. Para la editorial, el mercado mexicano representa uno de sus pilares más sólidos en América Latina, donde el ritual de intercambiar estampas sobrantes en plazas públicas y centros comerciales se ha vuelto un fenómeno social que trasciende edades y estratos socioeconómicos.

Aunque los detalles específicos sobre la fecha exacta de lanzamiento y el costo de los sobres aún se mantienen bajo reserva, la expectativa es que Panini siga apostando por la calidad que le ha permitido retener la licencia oficial de la FIFA de forma ininterrumpida desde el Mundial de México 1970. La cuenta regresiva ha comenzado, y para miles de mexicanos, el Mundial ya se empieza a jugar desde el primer sobre de estampas.