La gigante del streaming, Netflix, ha decidido expandir sus horizontes más allá de las series y películas convencionales, incursionando de lleno en el competitivo mundo de los podcasts. Con el lanzamiento de su primera serie de producciones sonoras, encabezadas por "The Pete Davidson Show", la plataforma no solo busca capturar la atención de los oyentes, sino que ha desatado un debate profundo entre expertos sobre la verdadera naturaleza de este medio de comunicación.

El estreno de estos contenidos ha reavivado lo que especialistas en comunicación denominan "preguntas metafísicas" sobre la definición actual de un podcast. Mientras que tradicionalmente el formato se asociaba a grabaciones independientes, de bajo presupuesto o programas de radio bajo demanda, la entrada de Netflix con presupuestos de producción masivos y estrellas de alto perfil desdibuja la línea entre un programa de entrevistas televisivo y un contenido de audio puro.

Para el público en México, un mercado donde el consumo de podcasts ha crecido de manera exponencial en plataformas como Spotify y YouTube, esta incursión resulta especialmente relevante. La llegada de una empresa tan dominante como Netflix al sector del audio sugiere un cambio en la estrategia de entretenimiento global: ya no basta con ser el líder en video; la batalla ahora es por la "economía de la atención" en todos los sentidos posibles, buscando acompañar al usuario incluso cuando no puede mirar una pantalla.

"The Pete Davidson Show" sirve como el estandarte de esta nueva etapa. Pete Davidson, conocido comediante estadounidense y ex integrante del legendario programa Saturday Night Live, aporta un nivel de celebridad que pocos podcasts han tenido en sus inicios. Sin embargo, los críticos se cuestionan si estos proyectos son realmente podcasts en el sentido estricto o simplemente programas de entrevistas adaptados para cumplir con una tendencia de mercado.

Para Netflix, la respuesta a estas definiciones técnicas parece ser secundaria. Lo que realmente importa para la compañía con sede en Los Gatos, California, es que estos formatos se conviertan en éxitos virales que mantengan a los suscriptores dentro de su ecosistema digital. Si logran trasladar su éxito de la pantalla al formato de audio, el ecosistema mediático podría ver una consolidación donde las fronteras entre la radio digital y el streaming desaparezcan por completo.