La política británica se encuentra en el centro del debate tras una inusual estrategia de comunicación del Partido Verde (Green Party). En el marco de las elecciones parciales en las localidades de Denton y Gorton, la formación política difundió un video de campaña dirigido a los votantes locales. Lo que ha captado la atención de analistas y ciudadanos no son sus propuestas ambientales, sino que el material está producido en su totalidad en urdu, lengua predominante en regiones de Asia del Sur.

Para el contexto mexicano, es fundamental distinguir que el Partido Verde del Reino Unido difiere considerablemente del Partido Verde Ecologista de México (PVEM). Mientras que la versión mexicana es conocida por sus alianzas pragmáticas, el partido británico se sitúa en la izquierda progresista y ha comenzado a ganar terreno significativo en las encuestas de opinión, desafiando el bipartidismo tradicional de los Conservadores y Laboristas.

Daniel Hannan, columnista y exmiembro del Parlamento Europeo, ha expresado una dura crítica ante este suceso. Según Hannan, en una democracia saludable y cohesionada, un partido que recurre a este tipo de segmentación lingüística radical no tendría posibilidades reales de competir. Para el analista, el hecho de que el Partido Verde esté creciendo en las encuestas bajo estas tácticas es un reflejo directo de un Reino Unido fragmentado y sumido en el descontento.

El uso del urdu en la campaña busca movilizar a comunidades de origen inmigrante en distritos clave, una táctica que, aunque legal, ha sido interpretada por sectores conservadores como una renuncia a la identidad común británica. Las elecciones parciales (o by-elections) suelen ser un termómetro político en Gran Bretaña, y este caso particular destaca cómo los partidos minoritarios están explorando nuevas formas de comunicación para arrebatar escaños en zonas tradicionalmente laboristas.

Este fenómeno subraya una tendencia global de polarización, donde las estrategias de nicho superan a los mensajes de unidad nacional. Mientras el Partido Verde celebra su ascenso en las preferencias electorales, el debate sobre si estas tácticas fomentan la integración o la división interna continúa escalando en la opinión pública británica.