El oscuro legado del financista Jeffrey Epstein vuelve a sacudir los círculos más prestigiosos de la academia internacional. Phillip Peebles, el cosmólogo canadiense-estadounidense galardonado con el Premio Nobel de Física en 2019, ha revelado información sobre un encuentro científico celebrado en marzo de 2006 en las Islas Vírgenes, propiedad del hoy fallecido magnate.
Según el testimonio de Peebles, un grupo de mujeres jóvenes, que según las investigaciones posteriores habrían sido víctimas de la red de tráfico sexual de Epstein, apareció de manera misteriosa durante la conferencia. En este evento académico de alto nivel también participó el célebre físico británico Stephen Hawking, una de las mentes más brillantes del siglo XX y figura ampliamente conocida en México por sus teorías sobre los agujeros negros.
Peebles, de 89 años, aclaró de manera enfática que en aquel momento no tenía conocimiento alguno de las actividades criminales de Jeffrey Epstein. El Nobel detalló que su presencia en la isla se debió estrictamente a motivos profesionales relacionados con la física teórica, y que la naturaleza turbia de su anfitrión no era pública ni conocida por los asistentes en ese entonces.
Para el contexto del lector en México, Jeffrey Epstein fue un multimillonario que utilizó su inmensa fortuna para rodearse de la élite política, científica y artística global. Su esquema consistía en financiar investigaciones y organizar lujosos retiros académicos para ganar legitimidad social, mientras operaba una red de abuso y explotación de menores de edad. Tras su arresto en 2019 y su posterior muerte en una celda de Nueva York, han salido a la luz diversos testimonios de figuras públicas que asistieron a sus eventos sin conocer, presuntamente, lo que ocurría tras bambalinas.
El relato de Peebles se suma a la larga lista de revelaciones que han surgido tras la desclasificación de documentos judiciales relacionados con el caso Epstein. Aunque figuras como Hawking han sido mencionadas en estos archivos, no se han presentado pruebas de que los científicos participaran activamente en los delitos del magnate. No obstante, la presencia de estas jóvenes en un entorno que debería haber sido puramente académico continúa generando cuestionamientos sobre la ética y los controles en el financiamiento de la ciencia a nivel mundial.


