El Paris Saint-Germain (PSG) logró dar un paso decisivo en sus aspiraciones continentales al sellar su clasificación a los octavos de final de la UEFA Champions League. En un partido de vuelta cargado de intensidad, el equipo de la capital francesa rescató un empate 2-2 contra el Mónaco, resultado que fue suficiente para inclinar la balanza a su favor gracias al valioso triunfo de 2-3 obtenido en el duelo de ida. Con un marcador global de 5-4, el conjunto parisino logra superar una de las aduanas más complicadas de la competición.

El encuentro disputado en el Parque de los Príncipes fue una verdadera batalla táctica. El Mónaco, consciente de la necesidad de remontar la desventaja mínima, planteó un esquema agresivo que puso a prueba la solvencia de la defensa local en repetidas ocasiones. Sin embargo, la gestión del tiempo y la ventaja previa permitieron al PSG manejar los ritmos del partido, asegurando su permanencia en el torneo de clubes más importante del mundo ante una afición que exigía resultados inmediatos.

No obstante, la nota del día no se limitó estrictamente a lo sucedido dentro del terreno de juego. El foco de atención se centró de manera significativa en la figura del lateral marroquí Achraf Hakimi. Durante el desarrollo del compromiso, un sector considerable de la hinchada parisina manifestó abiertamente su respaldo al defensor, quien atraviesa un momento crítico fuera de las canchas. Este apoyo surge en vísperas de que el jugador deba comparecer ante la justicia francesa por un juicio relacionado con un presunto caso de violación, situación que ha generado un intenso debate en el entorno del club.

Para los seguidores del fútbol en México, donde el seguimiento de las ligas europeas y de figuras internacionales de la talla de Hakimi es constante, este caso resalta la compleja dualidad entre el desempeño deportivo y las controversias legales de los atletas de alto rendimiento. Mientras el PSG celebra su éxito en la cancha y se prepara para el sorteo de la siguiente fase, la directiva y el cuerpo técnico deberán lidiar con la presión mediática que supone tener a uno de sus elementos clave bajo escrutinio judicial.

Con la clasificación en la bolsa, el cuadro parisino ahora aguarda por su próximo rival en los octavos de final, manteniendo la esperanza de finalmente levantar la ansiada 'Orejona'. Por su parte, el proceso legal de Hakimi continuará su curso, dejando una sombra de incertidumbre sobre el futuro a mediano plazo del talentoso carrilero derecho.