Durante la edición más reciente del Galaxy Unpacked, el evento anual más importante de Samsung, la compañía surcoreana reveló los nuevos Galaxy S26 y S26 Plus. Aunque la expectativa por ver innovaciones de hardware era alta, la realidad es que estos modelos se presentan más como una evolución de software que como una revolución física, acompañados además de un incremento en su costo de salida en comparación con la generación anterior.

Para el mercado mexicano, donde Samsung se mantiene como uno de los líderes en telefonía inteligente, este ajuste en el precio representa un movimiento arriesgado. Mientras que el modelo Ultra logra captar la atención con su nueva tecnología 'Privacy Display' y evita un aumento en su costo, los modelos S26 y S26 Plus parecen quedar relegados a actualizaciones internas menores que dependen enteramente de la experiencia del usuario a través del sistema operativo.

No obstante, las novedades de software presentadas no son despreciables. Una de las funciones más atractivas es el nuevo 'Audio Eraser' (Borrador de Audio), que ahora permite su uso en aplicaciones de terceros. Esta herramienta está diseñada para filtrar el ruido de fondo y realzar las voces, una función sumamente útil para quienes suelen realizar videollamadas o grabar contenido en entornos ruidosos.

La inteligencia artificial también juega un papel protagónico gracias a la integración con Google Gemini. En esta iteración, el asistente de Google comenzará a realizar tareas de carácter 'agéntico', es decir, podrá ejecutar acciones concretas por el usuario, como realizar la reservación de un transporte en plataformas como Uber. Este es un paso significativo hacia la visión de un asistente digital que realmente resuelva problemas cotidianos de forma autónoma.

En conclusión, el hardware de los Galaxy S26 y S26 Plus se siente familiar y sin grandes sorpresas. El verdadero valor que Samsung intenta vender este año reside en el ecosistema de IA y las optimizaciones de software. El reto para la marca será convencer a los consumidores de que estas mejoras intangibles justifican el desembolso adicional por un dispositivo que, estéticamente, ofrece más de lo mismo.