La empresa de medios TV Azteca, pilar fundamental de Grupo Salinas, dio a conocer su decisión de solicitar formalmente un concurso mercantil voluntario en los próximos días. Esta medida estratégica tiene como objetivo central el saneamiento de las finanzas corporativas y el reordenamiento de los pasivos de la compañía, tras enfrentar un periodo de alta volatilidad financiera y múltiples frentes legales.

La resolución, ratificada en una asamblea de accionistas, fue justificada por la administración de la televisora debido a una convergencia de factores críticos. Entre ellos destacan el impacto económico por el pago de licencias al gobierno federal en 2018, las afectaciones derivadas de la pandemia de COVID-19 y las complejas negociaciones con tenedores de deuda en el extranjero. No obstante, el factor determinante ha sido la reciente presión judicial que obliga a la empresa a liquidar deudas millonarias con el Servicio de Administración Tributaria (SAT).

Rafael Rodríguez Sánchez, director general de TV Azteca, defendió la decisión calificándola como una medida de protección necesaria. “Se trata de una herramienta de última instancia que busca preservar el valor de la compañía, asegurar la continuidad de sus operaciones y facilitar el cumplimiento ordenado de sus obligaciones sin interrumpir su funcionamiento”, detalló el directivo a través de un comunicado oficial.

El contexto financiero de la emisora es delicado; sus acciones en la Bolsa Mexicana de Valores se encuentran suspendidas desde 2023, luego de que la empresa incumpliera con la entrega de sus reportes trimestrales. Además, desde 2017, la firma mantiene un litigio con acreedores de Estados Unidos por el impago de bonos que ascienden a 400 millones de dólares.

En el plano político, la situación se ha tensado debido a la postura de la administración de la presidenta Claudia Sheinbaum. El gobierno federal ha advertido sobre posibles embargos de activos y la revocación de concesiones de espectro radioeléctrico si no se solventan los pasivos fiscales. Ante esto, Ricardo Salinas Pliego ha denunciado un “acoso sistemático” ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), marcando una fractura profunda entre el magnate y el Ejecutivo actual. Con este proceso legal, TV Azteca busca ganar tiempo para negociar sus adeudos sin dejar de transmitir su señal a nivel nacional.