¿Cuánto estarías dispuesto a pagar por una noche de sueño verdaderamente reparador? Esta es la pregunta que muchos especialistas y usuarios se han planteado tras la llegada al mercado del Dreamie, un innovador despertador y "compañero de cabecera" de la empresa tecnológica Ambient. Con un costo de 250 dólares (aproximadamente 4,200 pesos mexicanos), este dispositivo busca transformar la rutina nocturna de quienes no logran despegarse de las pantallas antes de descansar.
Presentado originalmente en el Consumer Electronics Show (CES), la feria de tecnología más importante del mundo, el Dreamie de Ambient no es un simple reloj despertador de mesa. Ofrece una gama de conveniencias que normalmente esperaríamos de un smartphone, pero con la ventaja competitiva de funcionar de manera totalmente independiente. El dispositivo cuenta con horarios de alarma altamente configurables, una robusta biblioteca de paisajes sonoros y filtros de ruido diseñados para aislar al usuario del entorno. Además, integra conectividad Bluetooth para utilizar audífonos y, según la compañía, pronto permitirá la sincronización de podcasts.
La filosofía detrás de este gadget es clara: combatir el "doomscrolling", esa práctica de consumir noticias o contenido infinito en redes sociales justo antes de dormir. Al tener todos los controles y funciones integrados físicamente en el aparato, el usuario no corre el riesgo de distraerse con notificaciones de aplicaciones mientras intenta relajarse. Para complementar la experiencia, el Dreamie incluye un anillo de luz ambiental que permite configurar rutinas de despertar mediante la simulación de un amanecer, una técnica conocida por ayudar a regular el ciclo circadiano de forma natural.
A partir de esta primavera, Ambient planea actualizar las funciones del dispositivo para ofrecer análisis profundos sobre la calidad del sueño de los usuarios que así lo autoricen. A través de sus micrófonos y sensores de movimiento internos, el sistema podrá detectar patrones y hábitos nocturnos para ofrecer recomendaciones personalizadas.
Para el público mexicano, donde el estrés y la hiperconectividad son factores comunes de insomnio, el Dreamie se presenta como una alternativa de gama alta para priorizar el bienestar. Aunque su precio es elevado para un despertador, la promesa de recuperar el control sobre el descanso sin la interferencia de un celular es una propuesta atractiva en la era de la distracción digital.


