En los pasillos del Palacio Legislativo de San Lázaro, la discusión sobre la nueva reforma electoral ha tomado un giro inesperado desde las propias filas del oficialismo. Alfonso Ramírez Cuéllar, vicecoordinador de la bancada de Morena, expresó abiertamente su descontento ante la exclusión de una de las demandas más sensibles para el electorado mexicano: la erradicación definitiva del fuero para los integrantes del Congreso de la Unión.
Durante una entrevista concedida este martes al interior del recinto legislativo, el diputado no escatimó en adjetivos para calificar la decisión de no integrar esta medida en la propuesta de la presidenta Claudia Sheinbaum. Para Ramírez Cuéllar, el mantenimiento de esta protección constitucional —que impide que los legisladores sean procesados penalmente de manera ordinaria— representa una "vergüenza nacional" y un "privilegio absurdo" que contraviene los principios de igualdad ante la ley.
"Es lamentable que no hayan puesto la decisión de erradicar el fuero. Creo que una de las luchas más importantes que tenemos que dar es la lucha contra la impunidad y contra los privilegios", sentenció el legislador, quien subrayó que terminar con esta figura es un reclamo ciudadano persistente y una deuda histórica que el sistema político mexicano tiene con la sociedad desde hace décadas.
El contexto de estas declaraciones es particularmente relevante, pues la propia presidenta Sheinbaum ha reconocido en foros anteriores su intención de eliminar dicha protección; sin embargo, el tema quedó a consideración de una comisión presidencial que finalmente no lo incorporó en el texto enviado a la Cámara de Diputados. Esta omisión ha generado ecos de inconformidad en sectores de la autollamada Cuarta Transformación que ven en la eliminación del fuero un pilar ético del movimiento.
Por otro lado, la oposición ha reafirmado su postura en bloque contra la reforma electoral de manera integral, aunque por razones distintas a las de Ramírez Cuéllar. Mientras los partidos contrarios al gobierno argumentan riesgos a la autonomía institucional, el reclamo del morenista se centra en la limpieza de los privilegios de la clase política.
La permanencia del fuero legislativo sigue siendo un tema espinoso en la agenda pública de México, un país donde la percepción de impunidad entre funcionarios ha sido históricamente alta. Con estas declaraciones, el debate se traslada ahora a las mesas de dictaminación, donde se espera que el tema del fuero vuelva a ser puesto sobre la mesa por los sectores más críticos del oficialismo.



