La Asociación Mexicana de Instituciones de Seguros (AMIS) calificó como un "evento atípico" la ola de violencia registrada el pasado domingo tras el reporte del abatimiento de Nemesio Oseguera Cervantes, alias "El Mencho", líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG). Durante la jornada, se contabilizó el robo de al menos 631 vehículos asegurados en diversos puntos del país, derivado de los disturbios y narcobloqueos que siguieron a los hechos de violencia.

En conferencia de prensa, Norma Alicia Rosas, directora general de la AMIS, informó que la reacción del crimen organizado concentró la mayor incidencia delictiva en la región occidente de México. Jalisco fue la entidad más golpeada por estos actos vandálicos con un total de 396 unidades despojadas, seguida por Michoacán con 101 vehículos y Nayarit con 80 unidades. Según las cifras del organismo, estas tres entidades concentraron el 92% de los casos totales reportados durante el evento.

Rosas detalló que Guanajuato también se vio afectado por la inestabilidad en la zona, registrando un excedente de 10 unidades robadas por encima de sus promedios habituales durante ese periodo. La directiva subrayó que este repunte súbito está directamente vinculado a las acciones de los grupos criminales tras la caída de su líder, lo que obligó a las aseguradoras a activar protocolos de atención inmediata.

"Se trató de un evento fuera de los parámetros normales que monitoreamos regularmente", explicó la directiva de la AMIS. Hasta el momento, el organismo continúa trabajando en el desglose de las cifras para determinar cuántas de estas unidades corresponden a automóviles particulares y cuántas a tractocamiones de carga, ya que estos últimos suelen ser utilizados para bloquear arterias viales durante enfrentamientos.

Asimismo, las compañías de seguros se encuentran evaluando los daños materiales sufridos por establecimientos comerciales que fueron blanco de actos vandálicos o incendios provocados durante la jornada. Este reporte de la industria aseguradora pone de relieve el impacto económico y patrimonial que generan las reacciones del crimen organizado ante los operativos de las fuerzas federales en territorio mexicano. La caída del líder de una de las organizaciones criminales más poderosas del país ha dejado una huella tangible en la seguridad de cientos de ciudadanos y transportistas.