Después de 17 años de un mediático y doloroso distanciamiento, Wayne Lineker ha revelado finalmente cómo logró sanar la relación con su hermano, la leyenda del fútbol inglés Gary Lineker. Lo que comenzó como una disputa interna que fracturó a una de las familias más conocidas del Reino Unido, ha llegado a su fin en un encuentro que el propio Wayne califica como un paso fundamental para su paz personal.
Para poner en contexto al público mexicano, Gary Lineker es una figura icónica del deporte mundial. Exdelantero de la selección de Inglaterra y máximo goleador del Mundial de México 1986, Gary es hoy uno de los presentadores mejor pagados y más respetados de la cadena BBC. Por su parte, su hermano Wayne ha construido un imperio en la vida nocturna como propietario de exclusivos clubes en Ibiza, España, siendo una figura recurrente en la prensa de espectáculos europea.
La ruptura entre ambos se remonta a casi dos décadas atrás. El punto de quiebre ocurrió en 2009, cuando una serie de desacuerdos familiares llevaron a la notable ausencia de Wayne en la boda de Gary con la modelo Danielle Bux, celebrada en Italia. Desde aquel evento, la comunicación entre los hermanos fue prácticamente nula, alimentando rumores en la prensa sensacionalista sobre una supuesta envidia profesional o personal.
No obstante, Wayne Lineker ha sido enfático al desmentir estas versiones. En declaraciones recientes, aseguró que, a pesar de los años de silencio, nunca existió «ni un milímetro de celos» hacia el éxito o la fortuna de su hermano mayor. Por el contrario, atribuyó el distanciamiento a malentendidos internos que se volvieron difíciles de gestionar con el paso del tiempo y la presión mediática.
Irónicamente, fue otra boda familiar la que sirvió como el escenario perfecto para la reconciliación. Durante el evento, los hermanos tuvieron la oportunidad de coincidir sin la interferencia de terceros, permitiendo que las tensiones del pasado se disiparan. Este acercamiento marca el cierre de un capítulo amargo para los Lineker, quienes ahora buscan recuperar el tiempo perdido y fortalecer su lazo fraternal lejos de los reflectores.
Este reencuentro no solo representa un alivio para la familia, sino que también envía un mensaje sobre la posibilidad de restaurar relaciones fracturadas, incluso después de periodos de alejamiento que parecen definitivos. Para Wayne, recuperar la cercanía con Gary es un triunfo que supera cualquier éxito empresarial en su trayectoria.


