La escena del género urbano en México continúa siendo terreno de intensos debates sobre la representación femenina y la libertad de expresión. En una reciente conferencia de prensa, Yeri Mua, la influyente creadora de contenido y ahora cantante originaria de Veracruz, alzó la voz para defender su derecho a ejercer su sexualidad de manera abierta a través de su música, denunciando la doble moral que impera en la industria del reggaetón.
Conocida popularmente como 'la Bratz Jarocha', la intérprete de éxitos virales puntualizó que, a diferencia de sus colegas masculinos, las mujeres que incursionan en el género urbano enfrentan un juicio social constante por el contenido de sus letras. Mua enfatizó que, mientras a los hombres rara vez se les cuestiona por el uso de lenguaje explícito, a las mujeres se les estigmatiza de forma sistemática por abordar los mismos temas.
Respecto a su postura política y social, la veracruzana aclaró que, si bien apoya el movimiento feminista, no busca encajar en un molde de perfección. 'Me encanta el movimiento feminista, pero más que ser una feminista perfecta, lo importante es ser fiel a una misma y no callarte por lo que digan los hombres', declaró ante los medios. Para la artista, el feminismo radica en la autenticidad y en la resistencia ante el juicio ajeno, asegurando que 'el patriarcado siempre va a estar zumbando', pero que su respuesta será siempre alzar la voz.
Este posicionamiento llega en un momento clave de su carrera, tras el anuncio de su próxima presentación en el Auditorio Nacional de la Ciudad de México. El 'Coloso de Reforma' es considerado el escenario más importante del país, y el salto de Yeri Mua de las redes sociales a este recinto ha generado una polarización evidente en las plataformas digitales. Mientras su base de seguidores celebra el hito como un triunfo del empoderamiento, otros sectores han manifestado su escepticismo.
Ante la ola de críticas, la cantante se mostró firme y aseguró que no permitirá que los comentarios negativos frenen su crecimiento profesional. La llegada de la veracruzana al Auditorio Nacional no solo representa un logro personal, sino que también pone de manifiesto la transformación del mercado del entretenimiento en México, donde los perfiles surgidos de las redes sociales están reclamando espacios que tradicionalmente pertenecían a artistas de formación convencional.



